Encuentro clave en el Vaticano: la oposición venezolana busca apoyo papal para la libertad
El papa León XIV recibió en audiencia privada a la líder opositora venezolana María Corina Machado en el Vaticano. Machado le solicitó que interceda por los venezolanos “secuestrados y desaparecidos” y por la liberación de presos políticos. El encuentro se realizó en medio de la crisis política desatada tras la captura de Nicolás Maduro.

Por Alejo Pombo
El papa León XIV recibió este lunes en audiencia privada en el Vaticano a la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien solicitó la intervención del Pontífice por la situación de los presos políticos y los venezolanos que permanecen desaparecidos.
Tras el encuentro, Machado expresó su agradecimiento por el seguimiento que la Iglesia Católica mantiene sobre la crisis que atraviesa Venezuela y aseguró que le transmitió al Papa la preocupación por las violaciones a los derechos humanos ocurridas en los últimos años. En ese marco, pidió que interceda por quienes continúan detenidos o cuyo paradero aún no ha sido esclarecido.
La dirigente opositora también planteó la necesidad de acompañar el proceso de transición democrática en el país caribeño, iniciado luego de la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, a comienzos de enero. Según manifestó, la presión internacional y el acompañamiento institucional resultan clave para consolidar un cambio político duradero.
Durante la audiencia, Machado destacó la fortaleza del pueblo venezolano y su perseverancia en la búsqueda de libertad, y remarcó la importancia de la movilización cívica del 28 de julio de 2024, que, según la oposición, ratificó la legitimidad del presidente electo Edmundo González Urrutia.
Luego de la reunión con el Papa, la referente de la oposición mantuvo un encuentro con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, con quien abordó la situación política, social y humanitaria de Venezuela, así como el proceso de liberación de presos políticos actualmente en curso.
La visita al Vaticano se produjo en un contexto de fuerte tensión regional e internacional, con posiciones divididas en América Latina y debates abiertos en organismos multilaterales sobre la legalidad de las recientes acciones en Venezuela. En ese escenario, la Santa Sede volvió a ocupar un rol central como actor diplomático y moral en el llamado a soluciones pacíficas y respetuosas de los derechos humanos.
