Una familia necesitó más de $1,6 millones para no ser pobre
Una familia de cuatro integrantes necesitó $1.632.505 mensuales para no ser pobre y $738.690 para evitar la indigencia en septiembre. Las canastas básicas aumentaron un 1,7%, por debajo de la inflación del mes, aunque sus subas interanuales superaron el 33,4% registrado por el IPC.

Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó ingresos mensuales de $1.632.505 para no quedar por debajo de la línea de pobreza en septiembre, mientras que requirió $738.690 para cubrir las necesidades alimentarias básicas y evitar la indigencia. Así lo informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que registró un aumento del 1,7% en ambas canastas durante el mes.
La Canasta Básica Total (CBT), que determina el umbral de pobreza, y la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que establece la línea de indigencia, avanzaron por debajo de la inflación de septiembre, que fue del 1,9%.
La diferencia fue de 0,2 puntos porcentuales. En agosto, en cambio, las dos canastas habían aumentado un 2,6%, por encima de la inflación de ese mes, que se ubicó en el 1,7%.
Pese a la desaceleración mensual, los incrementos acumulados continúan por encima de la inflación interanual. En los primeros nueve meses de 2026, la CBT subió un 24,7% y la CBA, un 25,3%. En la comparación con septiembre del año pasado, las variaciones fueron del 38,7% y del 40%, respectivamente, frente al 33,4% del índice general de precios.
Los montos informados corresponden a un hogar integrado por dos adultos y dos chicos. El valor de las canastas cambia según la composición familiar, por lo que los ingresos necesarios para superar las líneas de pobreza e indigencia no son iguales para todos los hogares.
Para calcular la CBA, el INDEC toma como referencia las necesidades calóricas y proteicas de un adulto equivalente, definido según parámetros de edad, sexo y nivel de actividad. La CBT incorpora, además de los alimentos, otros bienes y servicios esenciales, como vestimenta, transporte, salud y educación, mediante el coeficiente de Engel.
Estos indicadores son utilizados por el organismo para medir la pobreza y la indigencia a partir de la comparación entre el costo de las canastas y los ingresos de los hogares.
El último informe oficial sobre pobreza, correspondiente al primer semestre de 2026, indicó que el 32,3% de las personas estaba en situación de pobreza y el 7,5%, en la indigencia. La pobreza aumentó 4,1 puntos porcentuales respecto del segundo semestre de 2025.
El dato también mostró una brecha entre los ingresos y el costo de vida: el ingreso total familiar promedio de los hogares pobres fue de $922.755, por debajo del valor necesario para cubrir la canasta básica total de una familia tipo.
