Trump defendió el pacto con Irán y redobló las críticas
Donald Trump defendió el acuerdo alcanzado con Irán y respondió con dureza a quienes lo cuestionan. El pacto incluye alivio de sanciones y compromisos de seguridad, pero enfrenta una fuerte resistencia dentro del propio Partido Republicano.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este jueves el acuerdo alcanzado con Irán y cargó con dureza contra quienes cuestionan los términos del entendimiento. A través de una publicación en Truth Social, calificó de “envidiosos, gente mala o estúpidos” a los críticos que consideran que Washington otorgó demasiadas concesiones a Teherán.
“Estos tontos, que piensan que no he sido lo suficientemente duro con Irán, cuando la bolsa acaba de alcanzar un máximo histórico y los precios del petróleo se están desplomando, o son envidiosos, gente mala o estúpidos”, escribió el mandatario republicano en su red social.
Las declaraciones llegaron en medio de una creciente controversia en Estados Unidos, donde dirigentes republicanos, analistas y referentes conservadores expresaron reparos sobre el memorando de entendimiento firmado entre ambos países para avanzar hacia el fin de las hostilidades.
El acuerdo contempla una serie de compromisos mutuos. Entre ellos, Estados Unidos se comprometió a impulsar un plan de rehabilitación y desarrollo económico para Irán, promover el levantamiento de sanciones internacionales y facilitar la liberación de activos congelados. Además, prevé el restablecimiento progresivo del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y la reducción de ciertas medidas de presión económica y militar.
Por su parte, Irán asumió el compromiso de garantizar la libre navegación comercial entre el Golfo Pérsico y el Mar de Omán y de continuar las negociaciones sobre cuestiones de seguridad regional y su programa nuclear durante un período de 60 días.
Sin embargo, el entendimiento generó fuertes críticas dentro del propio Partido Republicano. Algunos legisladores sostienen que el pacto concede beneficios significativos a Teherán sin obtener garantías inmediatas suficientes sobre el desmantelamiento de sus capacidades nucleares. Incluso hubo dirigentes que calificaron la iniciativa como uno de los mayores errores de política exterior de las últimas décadas.
La Casa Blanca defendió el acuerdo al señalar que constituye un primer paso para estabilizar Oriente Medio, reducir la tensión en la región y evitar una nueva escalada militar. El vicepresidente JD Vance aseguró que, hasta el momento, Irán está cumpliendo con los compromisos asumidos y destacó que el proceso recién ingresa en una etapa de negociación más amplia.
Mientras continúan las discusiones para alcanzar un pacto definitivo, el acuerdo sigue dividiendo opiniones tanto en Washington como entre los aliados de Estados Unidos en la región.
