Tensión máxima en el juicio por Maradona: dos abogados casi terminan a las trompadas
El juicio por la muerte de Diego Maradona quedó envuelto en un fuerte escándalo cuando Fernando Burlando y Francisco Oneto protagonizaron un cruce de insultos y amenazas durante una audiencia. La tensión obligó al tribunal a decretar un cuarto intermedio, aunque horas después ambos abogados bajaron el tono del conflicto.

El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona vivió este martes uno de sus momentos de mayor tensión cuando Fernando Burlando, representante de Dalma y Gianinna Maradona, y Francisco Oneto, abogado del neurocirujano Leopoldo Luque, protagonizaron un fuerte cruce de gritos, insultos y amenazas durante una audiencia. La situación obligó a la intervención del fiscal y derivó en un cuarto intermedio dispuesto por el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro.
El incidente ocurrió durante la declaración de Julio César Soria, custodio que visitó a Maradona durante su internación domiciliaria. Mientras Burlando cuestionaba la credibilidad del testigo por responder reiteradamente que no recordaba distintos hechos, Oneto lo acusó de ejercer presión sobre el declarante y afirmó que lo estaba «apretando», lo que desencadenó la discusión.
La tensión escaló rápidamente con un intercambio de insultos entre ambos abogados. En medio del enfrentamiento, Oneto calificó a Burlando de «irrespetuoso» y lo desafió a continuar la discusión fuera del tribunal, en un episodio que estuvo cerca de derivar en un enfrentamiento físico.
Ante el clima de máxima tensión, el fiscal intervino para intentar calmar la situación y evitar que el conflicto pasara a mayores. Minutos después, el tribunal resolvió suspender momentáneamente la audiencia y dispuso un cuarto intermedio para restablecer el orden antes de retomar el debate.
Tras el receso, los jueces reprendieron a ambos letrados por lo ocurrido y la audiencia pudo continuar con normalidad. Incluso, al finalizar la jornada, Burlando y Oneto bajaron el tono del conflicto, se dieron la mano ante la prensa y aseguraron que el episodio había quedado superado.
El juicio busca determinar las responsabilidades del equipo médico que asistió a Diego Maradona durante su internación domiciliaria, en los días previos a su muerte ocurrida el 25 de noviembre de 2020. Entre los principales imputados se encuentran el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y otros profesionales de la salud acusados de presuntas negligencias en la atención del exfutbolista.
