“Querían fabricar un arma nuclear”: Trump defendió el ataque contra Irán

Por Alejo Pombo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que la ofensiva militar lanzada contra Irán se apoyó en informes de inteligencia que detectaron un supuesto programa clandestino de enriquecimiento de uranio en instalaciones no declaradas ante organismos internacionales.
“Querían fabricar un arma nuclear, así que los destruimos por completo”, declaró el mandatario en una entrevista con el diario New York Post, donde aseguró que el hallazgo precipitó la activación de la operación militar denominada “Epic Fury”.
Según explicó, el emplazamiento descubierto era “totalmente diferente” a las instalaciones nucleares previamente conocidas y monitoreadas por inspectores internacionales. “Encontramos que estaban trabajando en un área distinta… así que simplemente llegó el momento. Dije: ‘Vamos’”, sostuvo.
Fracaso diplomático y aceleración del conflicto
Trump vinculó la decisión al fracaso de las negociaciones mantenidas en Ginebra días atrás. Afirmó que, tras el colapso del diálogo, la Casa Blanca consideró que no quedaban márgenes para una solución diplomática inmediata.
El Presidente aseguró además que la campaña militar avanzó “mucho más rápido de lo previsto” y mencionó la eliminación de 49 altos funcionarios iraníes, entre ellos el líder supremo Ali Jamenei, figura central del régimen desde 1989.
“No tengo reparos en escalar si es necesario”, advirtió, al tiempo que restó importancia a las encuestas que muestran rechazo a la intervención. “No me importan. Tengo que hacer lo correcto”, afirmó.
Posición del Pentágono y escenario regional
Desde el Pentágono, el secretario de Defensa Pete Hegseth informó que Estados Unidos logró una “superioridad aérea local” y descartó, por el momento, un conflicto prolongado como los de Irak o Afganistán.
En paralelo, se reportaron ataques contra instalaciones energéticas en países del Golfo, lo que elevó la tensión regional y generó impacto en los mercados internacionales. Irán denunció cientos de víctimas y rechazó abrir negociaciones inmediatas, mientras Washington indicó que continuará evaluando la evolución del conflicto antes de definir los próximos pasos.
Riesgo de regionalización
La confirmación pública de un supuesto programa clandestino —sin que hasta el momento se hayan difundido pruebas verificables por organismos independientes— instala un nuevo foco de tensión internacional. La legitimidad de la ofensiva dependerá en buena medida de la validación de esos informes por parte de la comunidad internacional.
Al mismo tiempo, la combinación de ataques selectivos, impacto en infraestructuras energéticas y amenazas cruzadas incrementa el riesgo de una regionalización del conflicto, con consecuencias políticas y económicas que podrían extenderse más allá de Medio Oriente.
