24 junio, 2026

Ola de calor en Francia deja al menos 40 muertos

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Francia enfrenta una ola de calor histórica con temperaturas superiores a los 40°C, al menos 40 muertos y múltiples servicios afectados. El fenómeno obligó a cerrar la Torre Eiffel, reducir trenes y activar alertas en gran parte del país.

Francia atraviesa una de las olas de calor más intensas de su historia reciente, con temperaturas que superan los 40°C en gran parte del país y un saldo de al menos 40 personas fallecidas en los últimos días. La situación obligó a cerrar anticipadamente la Torre Eiffel, suspender servicios ferroviarios y adoptar medidas de emergencia en distintas regiones.

El fenómeno climático se agravó tras lo que fue calificada como la noche más calurosa jamás registrada en el país, con valores extremos que equipararon a París con ciudades como Dubái. Según el servicio meteorológico Météo-France, cerca del 20% del territorio francés superó los 40°C, mientras el 90% de la población se vio alcanzada por alertas por calor extremo.

Entre las víctimas se registraron al menos dos niños que murieron en Carpentras, en la región de Provenza, tras permanecer dentro de un automóvil mientras su madre realizaba compras, en un contexto de temperaturas superiores a los 37°C. También se reportaron fallecimientos de adultos mayores en sus viviendas en el suroeste del país.

Las autoridades francesas activaron alertas rojas en más de 50 departamentos y recomendaron el teletrabajo para evitar desplazamientos en las horas de mayor exposición al calor. En París, el acceso a la Torre Eiffel fue restringido y se adelantó el cierre del emblemático monumento como medida preventiva.

La ola de calor también impactó en la movilidad: servicios ferroviarios fueron reducidos o cancelados debido al riesgo de dilatación de las vías y fallas en los sistemas de refrigeración. La empresa estatal SNCF retiró de circulación trenes antiguos de larga distancia para evitar que los pasajeros quedaran expuestos a temperaturas extremas en su interior.

En varias ciudades del país se registraron récords históricos, con picos de 43,3°C en Châteaumeillant, 42°C en Saintes y más de 41°C en Burdeos. En paralelo, millones de personas buscaron refugio en espacios con aire acondicionado como centros comerciales, cines y estaciones subterráneas.

El debate sobre la falta de infraestructura adaptada al calor extremo volvió a instalarse en Francia, donde gran parte de los edificios están diseñados para soportar bajas temperaturas invernales pero no olas de calor prolongadas.

Mientras tanto, en París, algunos canales urbanos se convirtieron en improvisados puntos de recreación para aliviar las altas temperaturas, pese a que su uso recreativo no está oficialmente autorizado.

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