Murió el Indio Solari y el rock argentino está de luto

Carlos Alberto “Indio” Solari, una de las figuras más influyentes y enigmáticas del rock argentino, murió este viernes a los 77 años en su casa de Parque Leloir, en el partido bonaerense de Ituzaingó. El histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota padecía Parkinson desde hacía una década y estaba retirado de los escenarios desde 2017.
La noticia generó una fuerte conmoción en el mundo de la música y entre miles de seguidores que comenzaron a despedirlo en redes sociales y distintos puntos del país. Según informaron medios nacionales e internacionales, la autopsia preliminar determinó que el músico sufrió un ACV hemorrágico y descartó un ahogamiento.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, el artista fue encontrado sin vida en la pileta climatizada de su vivienda por una cuidadora durante la mañana del viernes. La Fiscalía de Ituzaingó intervino en el caso y señaló que no había indicios de una muerte violenta.
El Indio Solari había comunicado públicamente en 2016 que padecía Parkinson. Lo hizo durante un recital en Tandil, cuando expresó ante miles de fanáticos: “Mister Parkinson me anda pisando los talones, pero no me van a bajar del escenario así nomás”.
Su última presentación en vivo fue en marzo de 2017 en Olavarría, en un recital multitudinario junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Aquella jornada quedó marcada por graves incidentes y fue el cierre definitivo de su carrera sobre los escenarios.
Nacido como Carlos Alberto Solari, el músico se convirtió en un símbolo del rock nacional tras fundar en 1976, en La Plata, la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota junto a Skay Beilinson y la histórica representante “Negra” Poli.
Con discos emblemáticos y una identidad artística alejada de los grandes medios, Los Redondos construyeron un fenómeno cultural sin precedentes. Sus recitales comenzaron a ser conocidos como “misas ricoteras” por la masividad y la devoción de sus seguidores.
Tras la separación de la banda en 2001, Solari inició una exitosa etapa solista con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Incluso lejos de la exposición mediática, mantuvo intacto el vínculo con su público y consolidó una figura casi mítica dentro de la cultura popular argentina.
En los últimos meses, el músico había recibido el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires. Aunque no pudo asistir por cuestiones de salud, envió un mensaje de agradecimiento que fue celebrado por los presentes.
Con su muerte, el rock argentino pierde a uno de sus artistas más influyentes de las últimas décadas. Su obra, atravesada por letras crípticas, rebeldía e independencia artística, marcó a generaciones enteras y dejó una huella imborrable en la música nacional.
