Milei admitió que la inflación minorista tardará más en bajar

Por Alejo Pombo
La inflación mayorista viaja al 12% anual. La minorista, al 20%. Y según el propio Presidente, esa brecha no se va a cerrar pronto.
En declaraciones al medio español El Debate —la misma entrevista en la que apuntó contra la vicepresidenta Victoria Villarruel— Javier Milei reconoció que la baja en el índice de precios al consumidor se demorará más de lo esperado, y enumeró las razones con precisión: aumentos pendientes en precios regulados, correcciones en materias primas y el impacto del alza del petróleo provocada por el conflicto en Medio Oriente.
«Queda pendiente una gran corrección de precios regulados que hace que vaya a tardar más en verse el efecto sobre la inflación», dijo el Presidente, en lo que constituyó un reconocimiento explícito de que el camino desinflacionario tiene obstáculos concretos por delante.
Los números y la brecha
Milei trazó su propio balance con datos comparativos. En diciembre de 2023, cuando asumió, la inflación corría al 1,5% diario, equivalente a un 54% mensual. Hoy, la inflación mayorista se ubica por debajo del 1% mensual, lo que la proyecta en torno al 12% o 13% anual. La minorista, en cambio, cerró 2024 en 32% y este año va camino al 20%.
La diferencia entre ambos índices, explicó el Presidente, responde a la estructura de la inflación al consumidor: «Sufre ajustes de tarifas y demás, con lo cual es mucho más difícil perforar esa línea». En otras palabras, mientras los precios libres se desaceleran, los regulados —energía, transporte, servicios— siguen acumulando actualizaciones que el índice minorista todavía no terminó de absorber.
A ese factor se suma ahora la disparada del precio del petróleo como consecuencia de la guerra en Medio Oriente, una variable externa que el Gobierno no controla y que impacta directamente en los costos de producción y transporte.
El ajuste que Milei no deja de defender
En el mismo reportaje, el mandatario volvió a reivindicar la política fiscal de su primer año de gestión con la frase que ya usó en otros foros internacionales: «Hicimos el ajuste fiscal más grande de la historia de la humanidad, bajando un 30% el gasto público en términos reales.»
Cuantificó el impacto en dólares: «Le devolvimos a los argentinos 90.000 millones de dólares.» Y agregó el dato que más reivindica como prueba de que el ajuste no frenó la economía: el PBI creció 6,6% en 2024, el mismo año en que se ejecutó el recorte.
Recordó también que el déficit del Tesoro era de cinco puntos del PBI al momento de asumir y que el equilibrio fiscal —que muchos analistas proyectaban como imposible de lograr en cuatro años— se alcanzó en el primer mes de gestión.
Los números del ajuste son los que Milei presenta como su principal credencial ante auditorios internacionales. Lo que la entrevista agregó esta vez es la otra cara: que la inflación que ese ajuste busca domar todavía tiene por delante una lista de correcciones pendientes que el propio Presidente admite que retrasarán el resultado final.
