Máxima tensión entre Washington y Teherán por una negociación clave

Estados Unidos e Irán atraviesan horas decisivas en las negociaciones destinadas a evitar una nueva escalada militar en Medio Oriente. Mientras Teherán confirmó que analiza una propuesta enviada por Washington con mediación de Pakistán, el presidente Donald Trump aseguró que las conversaciones están “al límite” y advirtió que podría retomar los ataques si no obtiene una respuesta favorable.
“Estamos en las etapas finales con Irán. Veremos qué pasa. O llegamos a un acuerdo o vamos a hacer algunas cosas que son un poco desagradables”, afirmó el mandatario estadounidense ante periodistas. Más tarde, desde la Base Conjunta Andrews, insistió en que Estados Unidos está “listo para actuar” y sostuvo que una ofensiva “podría suceder muy rápidamente”.
Del lado iraní, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqai, confirmó que el Gobierno recibió una nueva propuesta estadounidense y que actualmente se encuentra bajo análisis. Según medios iraníes, las negociaciones giran en torno a un documento de 14 puntos que incluye reclamos económicos y garantías políticas.
Entre las principales exigencias de Teherán aparecen el desbloqueo de activos iraníes congelados en el exterior y el levantamiento de las sanciones estadounidenses sobre puertos y operaciones comerciales vinculadas al petróleo.
Sin embargo, desde el régimen iraní rechazaron el tono de las advertencias lanzadas por Trump. Baqai calificó de “ridículo” hablar de “ultimátums y plazos límite” contra Irán y remarcó que las negociaciones “no pueden desarrollarse bajo amenazas militares”.
En la misma línea, el presidente iraní Masud Pezeshkian aseguró que su país “ha explorado todas las vías posibles para evitar la guerra” y sostuvo que “obligar a Irán a rendirse mediante la coacción no es más que una ilusión”.
La tensión también escaló en el plano militar. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que Washington prepara nuevos ataques y advirtió que Teherán tiene lista una “respuesta contundente”. A su vez, la Guardia Revolucionaria aseguró que, si se produce una nueva ofensiva, “la guerra se extenderá más allá de la región”.
El conflicto se inició el 28 de febrero, luego de ataques lanzados por Israel y Estados Unidos sobre objetivos iraníes vinculados al programa nuclear y a instalaciones militares estratégicas. Aunque el alto al fuego acordado el 8 de abril redujo la intensidad de los enfrentamientos, la situación continúa siendo frágil.
Uno de los principales focos de preocupación internacional sigue siendo el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte mundial de petróleo y gas. La posibilidad de un bloqueo o de nuevos incidentes militares en esa zona mantiene en alerta a los mercados energéticos y a las principales potencias occidentales.
En paralelo, diplomáticos europeos y funcionarios de Naciones Unidas intensificaron en las últimas horas los contactos para evitar una ruptura definitiva de las negociaciones entre Washington y Teherán.
