Malvinas: Reino Unido deberá aprobar nuevas licencias petroleras
El Reino Unido confirmó que las nuevas licencias para explorar o explotar hidrocarburos en Malvinas deberán contar con el consentimiento de su secretario de Estado de Asuntos Exteriores. Londres evitó revelar si ya autorizó específicamente el desarrollo de Sea Lion, mientras las islas extendieron las licencias vigentes.

El Gobierno británico confirmó que las nuevas licencias para explorar o explotar hidrocarburos en las Islas Malvinas deberán contar con el consentimiento del secretario de Estado de Asuntos Exteriores. La definición fue comunicada ante el Parlamento británico, en medio de la disputa con la Argentina por el desarrollo petrolero en el Atlántico Sur.
La confirmación surgió a partir de una consulta del conservador Lord Moynihan, quien preguntó si el secretario de Estado había dado su consentimiento para el programa de desarrollo y producción del área norte del proyecto Sea Lion.
El subsecretario parlamentario del Foreign Office, Lord Wood of Anfield, evitó responder sobre ese permiso específico. Señaló que el Gobierno británico no comenta sobre licencias individuales, pero ratificó que cualquier nueva licencia de hidrocarburos requiere la aprobación del secretario de Estado, quien debe actuar conforme a la legislación vigente en las islas.
Londres también volvió a sostener que las autoridades de las islas tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales para beneficio económico de sus habitantes. El Gobierno británico vincula esa posición con el principio de autodeterminación que defiende para el archipiélago.
La aclaración se conoció pocos días después de que el Gobierno de las Islas Malvinas anunciara la extensión por cinco años de todas las licencias de producción de hidrocarburos offshore, con una opción de dos años adicionales. La medida cuenta con el respaldo del Reino Unido y está sujeta al cumplimiento de los programas de trabajo de las empresas.
Ese esquema alcanza al desarrollo de Sea Lion, uno de los principales proyectos petroleros del archipiélago. La iniciativa es impulsada por Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum y contempla avanzar hacia la producción de crudo.
La decisión británica sobre las nuevas licencias no modifica automáticamente los permisos que ya están vigentes. De hecho, el Gobierno de las islas indicó que las licencias existentes se encuentran actualmente en etapa de exploración y serán extendidas inicialmente por cinco años, con posibilidad de una ampliación adicional.
El caso volvió a poner el foco sobre el papel de Londres en las autorizaciones petroleras. En otra respuesta parlamentaria, el Gobierno británico explicó que su política general de petróleo y gas no se aplica en las Islas Malvinas y que, para decidir sobre nuevas licencias, el secretario de Estado debe ajustarse a la legislación específica del archipiélago.
La cuestión petrolera ya provocó una respuesta del Gobierno de Javier Milei, que cuestiona las actividades unilaterales de exploración y explotación de recursos naturales en la plataforma continental argentina y sostiene su reclamo de soberanía sobre las islas.
Así, la confirmación británica agrega un nuevo elemento a la disputa por los hidrocarburos del Atlántico Sur: Londres tendrá una instancia formal de consentimiento sobre las nuevas licencias, aunque por ahora evitó precisar si ese mecanismo ya fue utilizado específicamente para el desarrollo de Sea Lion.
