La revinculación que nadie quería: el caso Ángel pone en el banquillo a la Justicia de Chubut
La muerte del nene Ángel en Comodoro Rivadavia pone bajo la lupa la revinculación judicial que en noviembre de 2025 separó al niño de la familia paterna —donde vivía desde sus primeros años— para entregarlo a su madre biológica, a quien apenas conocía. Las pericias preliminares detectaron lesiones internas en la cabeza y la autopsia definitiva aún no fue publicada; no hay imputados.

La muerte de Ángel Nicolás López, el nene de 4 años de Comodoro Rivadavia cuyo fallecimiento es investigado como dudoso, abrió un debate que va más allá del expediente penal: la familia paterna apunta contra la decisión judicial que en noviembre de 2025 ordenó la revinculación forzada del menor con su madre biológica, Mariela Altamirano, de quien estaba separado desde los primeros años de vida. Ángel murió el domingo 5 de abril, horas después de llegar en paro cardiorrespiratorio al Hospital Regional. Las pericias preliminares detectaron lesiones internas en la cabeza, un hallazgo que refuerza la hipótesis de una muerte violenta. El resultado definitivo de la autopsia —clave para determinar la causa exacta y si hubo intervención de terceros— aún no fue publicado.
Lorena Andrade, pareja del padre Luis López y quien se definió como la «madre de crianza» del niño, fue la voz más dura contra la decisión judicial. «A Ángel lo sacaron de un lugar donde estaba bien para llevarlo a un lugar de tortura. Lo mataron», afirmó en diálogo con El Trece. Según su relato, la restitución se concretó en noviembre de 2025 pese a la resistencia de la familia paterna: «No queríamos entregarlo, y la defensora que estaba de turno ordenó que se lo demos». Andrade sostuvo que el menor «no conocía» a su madre biológica tras varios años sin contacto.
También denunció presuntos episodios de violencia previos al desenlace. «Ángel iba con golpes al jardín y nadie informó esas cosas», aseguró, apuntando además contra la pareja de la madre como posible responsable de maltratos. Por su parte, el padre Luis López reforzó esa versión durante el sepelio: «Cuatro años y nunca le pasó nada. Se lo dieron tres meses y me lo mató. Van a querer decir que fue muerte natural».
La versión de la madre y el estado de la causa
Mariela Altamirano, que no asistió al velorio por temor a represalias —según explicó, la están amenazando con incendiarle la casa y tiene una bebé de seis meses— negó públicamente toda responsabilidad. «Yo no maté a mi hijo. Lo protegí y lo busqué», afirmó. Según su propio relato, el niño dormía desde las 11 de la noche y al intentar despertarlo para que fuera al baño notó que no respondía, por lo que llamó de inmediato a emergencias. También acusó al entorno paterno de violencia y dijo haber sufrido maltrato durante el embarazo.
La Justicia ordenó un allanamiento en el domicilio de la madre y su pareja, donde se secuestraron teléfonos celulares y otros elementos para reconstruir las horas previas al hecho. El fiscal Facundo Oribones conduce la investigación, en la que ambos figuran como sospechosos bajo seguimiento. Hasta el momento no hay detenidos ni imputados. Este viernes a las 11, familiares y vecinos convocaron a una concentración frente a la Ciudad Judicial de Comodoro Rivadavia para reclamar justicia.
