25 abril, 2024

La incertidumbre por el resultado electoral en Bolivia agita la violencia callejera

La violencia y los choques entre opositores y oficialistas en Bolivia se extendió durante la pasada noche por la incertidumbre generada por la interrupción en la carga de los resultados provisionales de las elecciones presidenciales que, sin embargo, muestran al actual mandatario y candidato a la reelección, Evo Morales, como ganador pero sin evitar una segunda vuelta.

La violencia y los choques entre opositores y oficialistas en Bolivia se extendió durante la pasada noche por la incertidumbre generada por la interrupción en la carga de los resultados provisionales de las elecciones presidenciales que, sin embargo, muestran al actual mandatario y candidato a la reelección, Evo Morales, como ganador pero sin evitar una segunda vuelta.

Los incidentes se produjeron en La Paz, frente al hotel donde se realiza el recuento, en Sucre, capital del país, Cochabamba, Tarija, Oruro y otras ciudades.

La sede regional del tribunal electoral en Potosí fue incendiada, mientras que otras en varias regiones sufrieron ataques.

Los detractores de Morales se enfrentaron a la policía y a simpatizantes del partido del presidente, el Movimiento al Socialismo (MAS).

La lenta difusión por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de un resultado preliminar no oficial, que se interrumpió durante horas y que cuando se reactivó colocó al actual presidente como ganador en primera vuelta por apenas unas décimas, desató las protestas.

Al reiniciarse el conteo, Evo Morales contaba con el 46,85% de los votos frente al 36,74% de Carlos Mesa, con solo once décimas para proclamarlo vencedor sin necesidad de ir al balotaje.

Sin embargo, con el paso de las horas se reactivó la carga de resultados preliminares que cambiaron el escenario y pusieron a Morales en 46,4% de los votos y a Mesa con el 37,07% con el 95,63% de las actas verificadas, según los últimos datos difundidos oficialmente.

De esa manera, los números del Órgano Electoral Plurinacional, del cual depende el TSE, confirmó que habrá balotaje ya que la ley reconoce la victoria de un candidato en primera vuelta sólo si consigue más de 50% de los votos, o con más del 40% y diez puntos de ventaja sobre el segundo.

El ministro de Interior, Carlos Romero, acusó a Mesa de instigar las movilizaciones para llevar al país «a un estado de confrontación».

«El gobierno, con su decisión de burlar de nuevo la voluntad del pueblo, es el único responsable de la violencia que amenaza a Bolivia», respondió en Twitter el candidato opositor, con la advertencia de que «¡No nos rendiremos!», según informó la agencia de noticias EFE.

Fuentes de las Fuerzas Armadas informaron que recibieron un aviso para permanecer alerta ante la situación, sin que se tenga constancia de que haya sido necesaria su intervención.

 

 

La OEA advierte que es «difícil de justificar el cambio de tendencia» del escrutinio en Bolivia

La misión de observación de la OEA instó este lunes al órgano electoral de Bolivia a «defender la voluntad ciudadana» y advirtió que es «difícil de justificar el cambio dramático de tendencia» del escrutinio provisorio que, no obstante, muestra que habrá una segunda vuelta para definir quién será el próximo presidente.

«Instamos a la entidad electoral a que defienda decididamente la voluntad de la ciudadanía boliviana con estricto apego a la Constitución Política del Estado y leyes complementarias de manera ágil y transparente», expresó el jefe de la misión de observación de la OEA, Manuel González, en una rueda de prensa en La Paz.

Las declaraciones de González y el comunicado oficial del organismo se conocieron antes de que el Tribunal Electoral de Bolivia actualizara los datos del escrutinio provisorio que, hasta ese momento mostraban a Evo Morales como ganador y evitando una segunda vuelta por apenas una décima.

Más tarde, la actualización de los datos ratificaron el triunfo de Morales pero revirtieron el escenario de un triunfo en primera vuelta marcando que, por siete milésimas, habrá balotaje.

Dado el escaso margen, la confirmación de una segunda vuelta quedara sujeta al resultado que salga del escrutinio definitivo.

En tanto, el jefe de misión de la OEA sostuvo que es «difícil de justificar el cambio dramático de tendencia» en los resultados preliminares que el domingo con más del 80% de las actas computadas «indicaban claramente una segunda vuelta».

«Después el tribunal presentó datos con un cambio inexplicable de tendencia que modifica drásticamente el destino de las elecciones y genera pérdida de confianza en el proceso electoral», señaló González.

De todas maneras, llamó a la calma y exhortó que se evite cualquier forma de violencia en «esta delicada situación» para que los cómputos departamentales continúen sin interrupciones.

«Mantenemos la esperanza de que el resultado del cómputo definitivo se apegue a la voluntad de los electores manifestada en las urnas y se respete la integridad de voto», expresó González en las recomendaciones que realizó para encarar una segunda vuelta.