La CGT destacó la adhesión al paro y fortaleció el reclamo de los trabajadores
Jorge Sola, cotitular de la CGT, defendió la huelga de 24 horas que afecta a todo el país este jueves. Destacó que el acatamiento ha sido masivo, especialmente tras la adhesión de la UTA y los sectores fabriles que iniciaron la medida anoche. Según la central, el paro no es una disputa ideológica, sino un grito de auxilio ante la pérdida de poder adquisitivo y la caída de puestos de trabajo, ejemplificada con el reciente cierre de la empresa Fate. Sola reiteró que la reforma laboral en debate es «inconstitucional» y no moderniza el sistema, sino que excluye a los trabajadores.

Por Alejo Pombo
El país amaneció este jueves con una postal de persianas bajas y terminales vacías. Desde la sede de la calle Azopardo, Jorge Sola —miembro del triunvirato junto a Jerónimo y Argüello— fue el encargado de ponerle voz al sentimiento de la cúpula gremial: «El acatamiento es importantísimo». Para la CGT, la medida de fuerza ya cumplió su primer objetivo: demostrar que la «unidad de concepción» con los gremios del transporte (UTA y La Fraternidad) es total.
Sola rechazó las críticas que tildan al paro de «político». Según el dirigente, la huelga trasciende las urnas: «Muchos de los que representamos votaron al Gobierno», admitió, pero subrayó que la realidad económica —el endeudamiento de las familias y la imposibilidad de llegar a fin de mes— ha unificado el reclamo. La central obrera puso el foco en la destrucción del tejido productivo, mencionando que el cierre de Fate es apenas «la punta del iceberg» de una crisis que ya se cobró 300.000 empleos formales en dos años.
En cuanto a la reforma laboral que se discute simultáneamente en Diputados, Sola fue tajante: no hay modernización posible si el trabajador es considerado un simple «engranaje» descartable. El titular del Seguro advirtió que han realizado 12 movilizaciones y 4 paros nacionales buscando mesas de diálogo que, según denuncia, el Ejecutivo nunca concedió con seriedad. Con el transporte como motor principal del acatamiento, la CGT busca condicionar la votación en el Congreso, reafirmando que la economía debe estar al servicio de quien trabaja y no al revés.
