Irán escala el conflicto y amenaza una ruta clave del petróleo mundial
Irán lanzó ataques contra países del Golfo y anunció el cierre del estrecho de Ormuz tras nuevas acciones militares de Estados Unidos. La escalada amenaza la tregua vigente y aumenta la preocupación internacional por el impacto regional y energético.

Irán lanzó este domingo una ofensiva con misiles y drones contra distintos países del Golfo y anunció el cierre del estrecho de Ormuz, en una nueva escalada del conflicto con Estados Unidos tras los ataques contra objetivos iraníes. La decisión amenaza con reavivar la tensión en Medio Oriente y afecta una de las principales rutas del comercio energético mundial.
Kuwait, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos reportaron incidentes en sus espacios aéreos, mientras que Qatar informó explosiones en su territorio. Jordania también confirmó el lanzamiento de tres misiles, aunque aseguró que no provocaron víctimas ni daños materiales.
La Guardia Revolucionaria iraní reivindicó además ataques contra instalaciones vinculadas a Estados Unidos y afirmó haber alcanzado bases de apoyo logístico de fuerzas estadounidenses en el puerto de Duqm, en Omán.
La ofensiva ocurrió después de que Teherán rechazara retomar negociaciones con Washington y prometiera vengar la muerte de Alí Jamenei, líder supremo iraní fallecido durante los ataques iniciales del conflicto.
Como parte de la respuesta, las autoridades iraníes anunciaron el cierre del estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por donde circula una parte significativa del comercio mundial de petróleo y gas. Según el régimen, permanecerá bloqueado hasta que finalicen las operaciones estadounidenses en la región.
La medida generó preocupación internacional por el impacto que podría tener sobre el transporte marítimo y los mercados energéticos. Estados Unidos, sin embargo, negó que Irán tenga control efectivo sobre la vía y afirmó que la navegación continúa con normalidad.
El conflicto actual se originó el 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos lanzaron una operación conjunta contra objetivos iraníes. Luego de varios días de enfrentamientos, ambas partes habían acordado una tregua de 60 días el pasado 17 de junio con el objetivo de avanzar hacia una salida diplomática.
La situación volvió a deteriorarse tras nuevos ataques y amenazas cruzadas. El presidente estadounidense, Donald Trump, había advertido que respondería con fuerza ante cualquier agresión iraní, mientras el Mando Central de Estados Unidos informó operaciones militares contra posiciones del régimen persa.
En paralelo, distintos actores internacionales pidieron reducir la tensión. El canciller de Pakistán, Ishaq Dar, llamó a las partes a avanzar hacia una desescalada y evitar una expansión regional del conflicto.
El cierre de Ormuz se convirtió en el principal foco de preocupación por sus consecuencias económicas y estratégicas. La evolución de la crisis dependerá ahora de la respuesta militar de Washington y de la posibilidad de retomar canales diplomáticos entre ambos gobiernos.
