Por Alejo Pombo

La exprocuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, consideró hoy como «un apriete mafioso» la elevación a juicio oral de una causa en su contra y afirmó que «sabían que iba a declarar sobre la Mesa Judicial macrista» y lo hicieron «para que tenga cuidado sobre lo que iba a decir».

Gils Carbó contó en declaraciones a la radio AM750 que fue notificada de la elevación a juicio oral, resuelta el martes por el juez federal Julián Ercolini en una causa por supuestas irregularidades en la compra de un edificio para la Procuración, minutos antes de declarar por la plataforma Zoom ante el fiscal Franco Picardi en la investigación que se sigue por la Mesa Judicial de Cambiemos.

«Cuando yo buscaba el link para acceder a prestar declaración ante el fiscal Picardi, me notificaron que me llevaban a juicio», contó y agregó que «fue minutos antes de declarar, no pude leer los fundamentos».

En ese sentido, dijo que «es como un apriete mafioso, es como recordarme que tienen poder y que pueden ejercer violencia contra mí» y «que continúan manipulando algunos sectores de la justicia».

«La elevación la resuelve y notifica el juez Ercolini», manifestó.

Asimismo, contó que «el fiscal Picardi me preguntó si yo había sido perseguida por autoridades políticas o judiciales» y dijo que «le narré lo que me pasó durante una hora y media, porque tenía mucho para contar».

«Fueron años de persecución, que iban escalando niveles de violencia y el máximo nivel fue involucrar a mis hijas. Había que obtener mi renuncia a toda costa. Todo empezó como una persecución política y mediática pública en manos de quien era en ese momento candidato a la presidencia Mauricio Macri.

Él y un coro de quienes serían sus funcionarios salían en los medios diciendo que si ellos ganaban las elecciones yo iba a tener que renunciar, desde Carrió, Alonso, y quienes después fueron ministros», afirmó.

Gils Carbó aseguró que «estaban mostrando que tenían un plan en el que era importante tener el manejo de organismos que son estratégicos en el Poder Judicial, como el Ministerio Público Fiscal» y afirmó que «al menos no querían que yo fuera la cabeza de ese organismo, y poder conformar el ejercicio de un Gobierno autoritario que vino después».

«Autoritario porque se destacó por la persecución política a opositores, mientras aplicaba políticas económicas que pauperizaban a la clase media, y a las Pyme con alza desmedida de tarifas públicas, a la vez que proliferaban negocios propios y de amigos», apuntó.

En ese contexto, señaló que Macri «tenía en claro que yo no iba a ser parte de la coacción a opositores políticos» y dijo que el expresidente «quiso hacer de la Ciudad de Buenos Aires un paraíso fiscal».

Por otra parte, sostuvo que «Fabián Rodríguez Simón le dijo al fiscal De Vedia que si yo no renunciaba íbamos a ir presas mis hijas y yo» y manifestó que «escuchar eso se fue el tiro de gracia que se me quería dar, porque había una larga persecución anterior de dos años».

«Las presiones durante el macrismo fueron públicas», destacó la exprocuradora y manifestó que «hubo violencia estatal contra mí y contra mis hijas».

Asimismo, sostuvo que «eran públicas la presiones, salían en las tapas de los diarios» y agregó que «el mecanismo que ejercieron de manera permanente fue la violencia estatal, utilizando los recursos del Estado, judiciales, contra mi, contras mis hijas».

«Esa violencia se ejerció con fines privados, de un grupo de personas que quería obtener mi renuncia para tener un lugar estratégico en la manipulación de la justicia», destacó y dijo que «estaban utilizando el nivel más elevado de la persecución política».