El triunfo de Lula sacudió los mercados y golpeó a la Argentina
La victoria de Lula da Silva en el balotaje brasileño provocó fuertes pérdidas en los mercados regionales. En la Argentina, el riesgo país trepó a 755 puntos, los bonos retrocedieron y las acciones cayeron hasta un 8% en Wall Street. En Brasil, la Bolsa de San Pablo llegó a suspender las operaciones.

El triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial de Brasil provocó fuertes caídas en los mercados financieros y golpeó a los activos argentinos este lunes. El riesgo país subió un 6,8% y cerró en 755 puntos básicos, mientras que las acciones locales y los bonos soberanos registraron pérdidas.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Buenos Aires llegó a caer más de un 6% durante la jornada y terminó con una baja cercana al 3%. En Wall Street, los certificados de acciones argentinas (ADR) llegaron a retroceder hasta un 8%, con pérdidas destacadas en Mercado Libre y entidades bancarias.
Los bonos soberanos en dólares también operaron en terreno negativo, con caídas que rondaron el 2%. La reacción reflejó la preocupación de los inversores por las consecuencias económicas del resultado electoral en Brasil, principal socio comercial de la Argentina.
El impacto fue aún más pronunciado en el mercado brasileño. La Bolsa de San Pablo suspendió temporalmente las operaciones durante 30 minutos después de una fuerte caída de las acciones. Tras la reanudación, el índice Bovespa llegó a registrar pérdidas cercanas al 14%.
A su vez, el real brasileño se depreció alrededor de un 9% frente al dólar, en una jornada marcada por la incertidumbre financiera. Los inversores habían anticipado un escenario diferente y reaccionaron con ventas tras la victoria de Lula.
El presidente brasileño obtuvo el 51,78% de los votos válidos frente al 48,22% de Flávio Bolsonaro, según los resultados electorales. Con este triunfo, Lula consiguió un cuarto mandato presidencial no consecutivo, un hecho inédito en la historia democrática del país.
La reacción de los mercados estuvo vinculada, entre otros factores, a las expectativas de los inversores sobre la política fiscal y económica del próximo gobierno brasileño. La caída de los activos del país vecino se trasladó a la Argentina y sumó presión sobre sus acciones, bonos y riesgo soberano.
