El juicio por YPF tiene un giro inesperado: Estados Unidos salió a respaldar a la Argentina ante la Justicia
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó un memorándum ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York para respaldar el pedido argentino de suspender el discovery en el juicio por YPF, el proceso paralelo mediante el cual Burford Capital busca identificar bienes argentinos embargables. Washington argumentó que el procedimiento es «excesivamente intrusivo» y puede generar fricciones diplomáticas. La Corte aún no se pronunció, pero el peso político del respaldo cambia el escenario del litigio que reclama USD 16.000 millones al Estado argentino.

Por Alejo Pombo
En el juicio que puede costarle a la Argentina USD 16.000 millones, Washington acaba de cambiar el peso de la balanza. El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó un memorándum ante la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York para respaldar el pedido argentino de suspender el proceso de discovery en la causa YPF. El movimiento no es menor: implica que el gobierno norteamericano tomó partido de manera formal en un litigio que enfrenta al Estado argentino contra Burford Capital, la empresa británica que reclama el pago de una sentencia de 16.000 millones de dólares por la expropiación de la petrolera.
El discovery es el proceso mediante el cual los demandantes buscan identificar qué bienes argentinos podrían ser embargados si la Corte de Apelaciones confirma el fallo original de la jueza Loretta Preska. En otras palabras: mientras la causa principal todavía se dirime en segunda instancia, Burford Capital ya avanza en paralelo para saber qué le puede cobrar a la
Argentina si gana.
Por qué frenarlo importa
El 6 de marzo, la Procuración General del Tesoro —que conduce la defensa del Estado argentino— presentó una moción para suspender ese proceso, junto con el requerimiento de sanciones y las audiencias programadas para el 21 y 23 de abril. Días después llegó el respaldo de Washington.
El argumento del Departamento de Justicia es técnico pero tiene consecuencias políticas directas. El memorándum sostiene que el discovery en curso es «excesivamente intrusivo» y contrario a los principios de cortesía internacional y reciprocidad entre Estados. Más importante aún: advierte que este tipo de requerimientos dirigidos contra países soberanos puede generar fricciones diplomáticas y abrir un precedente peligroso: que tribunales extranjeros apliquen medidas similares contra los propios Estados Unidos en el futuro.
Esa advertencia de reciprocidad es la que le da peso político real al movimiento. Washington no está defendiendo a la Argentina por simpatía sino porque el criterio que se establezca en este caso puede volverse en su contra.
El contexto que rodea el respaldo
El memorándum también señala que al evaluar el interés público en una solicitud de suspensión, los tribunales deben considerar los posibles efectos sobre las relaciones exteriores y otorgar especial deferencia a la posición del gobierno argentino. Es un lenguaje jurídico que, traducido, significa: la Casa Blanca le está diciendo a la Corte de Apelaciones que tome en cuenta la voz de Buenos Aires.
El respaldo se produce en el marco de una relación entre Milei y Trump que ya mostró gestos concretos en otros frentes. Esta vez, el escenario es una corte federal de Nueva York y lo que está en juego es si Argentina llega a la resolución de su apelación con sus activos ya mapeados por la contraparte, o con ese proceso frenado.
La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito todavía no se pronunció. Pero ahora tiene sobre la mesa no solo el pedido argentino, sino también la posición formal del Departamento de Justicia de la primera potencia mundial.
