El dólar oficial superó los $1.500 y marcó un nuevo máximo en 2026
El dólar oficial inició julio con una suba de $10 y cerró a $1.510 en el Banco Nación, su nivel más alto desde noviembre de 2025. También avanzaron el blue y las cotizaciones financieras, mientras el mercado espera una corrección gradual del tipo de cambio durante el segundo semestre.

El dólar oficial comenzó julio con una nueva suba y volvió a ubicarse por encima de los $1.500. En el Banco Nación, la cotización cerró en $1.460 para la compra y $1.510 para la venta, con un incremento de $10 respecto de la rueda anterior y el valor nominal más alto desde noviembre de 2025. El movimiento se produjo en el inicio del segundo semestre, en un mercado que sigue de cerca la evolución de la oferta de divisas y las expectativas sobre el tipo de cambio.
En el segmento mayorista, referencia para las operaciones de comercio exterior, el dólar finalizó en torno a los $1.482 para la venta, luego de haber alcanzado un máximo intradiario de $1.488. La cotización continúa mostrando una tendencia alcista iniciada durante junio, mes en el que el tipo de cambio oficial acumuló una suba cercana al 5%, tras varios meses de relativa estabilidad.
Los dólares financieros también operaron con incrementos. El dólar MEP cerró en $1.525,86, mientras que el Contado con Liquidación (CCL) se ubicó en $1.577,32. De esta manera, la brecha entre las distintas cotizaciones permanece en niveles históricamente bajos, muy por debajo de los máximos registrados en años anteriores.
En el mercado informal, el dólar blue se negoció a $1.479,25 para la compra y $1.525 para la venta, prácticamente alineado con el valor del dólar MEP y apenas por encima del tipo de cambio oficial minorista. En tanto, el dólar tarjeta —que incorpora una percepción del 30% a cuenta del Impuesto a las Ganancias— alcanzó los $1.963, mientras que el dólar cripto operó alrededor de los $1.566,95.
Analistas del mercado atribuyen la reciente presión sobre el tipo de cambio a una combinación de factores. Entre ellos mencionan el fin de la liquidación de la cosecha gruesa, que redujo el ingreso estacional de divisas del sector agroexportador, el fortalecimiento global del dólar tras las últimas señales de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos y una mayor disponibilidad de pesos en el sistema financiero luego de las recientes operaciones del Banco Central.
Pese a la suba registrada en las últimas semanas, los especialistas descartan por ahora un salto brusco del tipo de cambio. Las proyecciones privadas relevadas por el mercado ubican al dólar mayorista en torno a los $1.509 hacia fines de julio y cerca de los $1.660 para diciembre, en un escenario de ajuste gradual.
La evolución de la liquidación de exportaciones, las decisiones de política monetaria del Banco Central y el contexto financiero internacional aparecen como los principales factores que seguirán condicionando el comportamiento del mercado cambiario durante el resto del segundo semestre.
