El crimen en el Trapiche: La familia denuncia que “Lo ejecutaron mientras convulsionaba”
La querella en la causa por el asesinato de Mario Lucero Miranda y denunció una ejecución «a sangre fría». Según el letrado, la víctima fue emboscada mientras compartía una cerveza con un amigo y rematada en el suelo tras intentar huir. La querella presentará dos testimonios presenciales que contradicen la versión de una supuesta provocación por parte del fallecido.

Por Alejo Pombo
SAN LUIS. – El caso que mantiene en vilo a la comunidad de El Trapiche sumó este miércoles una voz de peso. El abogado Santiago Olivera Aguirre asumió formalmente la representación de la familia de Mario Lucero Miranda (32) y, tras constituirse como querellante, brindó una reconstrucción pormenorizada del ataque ocurrido el pasado sábado en el barrio Los Altos. Sus palabras no dejaron lugar a dudas: la querella sostiene que se trató de una ejecución planificada y ejecutada con saña extrema.
De acuerdo con el relato del letrado, Lucero Miranda se encontraba compartiendo una cerveza con un amigo en un comercio local —a escasos 600 metros de la casa de su madre— cuando fue interceptado por Omar Rodríguez y Marcos Falón. Sin mediar palabra, uno de los agresores habría disparado una pistola 9 mm directamente a la pierna de la víctima mientras esta permanecía sentada.
«Mario intentó correr para salvar su vida, pero le dispararon por la espalda, en el hombro y en el omóplato. Cayó abatido al lado de su vehículo», describió Olivera Aguirre. La denuncia más grave de la querella radica en lo que sucedió después: mientras Lucero Miranda agonizaba en el suelo, los acusados lo habrían golpeado con «patadas y piñas» hasta su muerte.
El factor clave: los testigos presenciales La estrategia de la querella se apoya en dos testimonios que prometen ser determinantes. Uno de ellos es el amigo que acompañaba a la víctima al momento del ataque y que presenció toda la secuencia. Estas declaraciones buscan desarticular la versión de la defensa, que inicialmente sugirió un hostigamiento previo por parte de Lucero Miranda.
El trasfondo del conflicto parece radicar en una compleja cadena de transacciones inmobiliarias. Lucero Miranda había vendido un terreno en El Volcán en 2022, recibiendo un Chevrolet Corsa como parte de pago. Los actuales acusados habrían adquirido dicho lote a un tercero, lo que refuerza la hipótesis de un conflicto derivado de esa propiedad.
«Estamos ante un hecho luctuoso que ha roto la tranquilidad de un pueblo», concluyó el abogado, quien también solicitó el relevamiento urgente de cámaras de seguridad y adelantó que exigirá que los culpables paguen «con todo el peso de la ley» por el futuro truncado de un padre que deja a dos hijos, de 11 y 5 años, sumidos en el dolor.
