Di María brilló y el festejo terminó a las piñas
Rosario Central derrotó 3-1 a Estudiantes en Santiago del Estero y conquistó la Supercopa Internacional, con un doblete de Ángel Di María y un gol de Julián Fernández. El partido terminó con insultos, empujones y fuertes cruces entre los protagonistas.

Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional este sábado al vencer 3-1 a Estudiantes de La Plata en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, en un partido que terminó con insultos, empujones y un fuerte cruce entre los protagonistas.
El Canalla consiguió así la decimoquinta estrella de su historia, con un doblete de Ángel Di María y otro gol de Julián Fernández. Para Estudiantes había marcado Alexis Castro apenas comenzado el encuentro.
El Pincha pegó primero antes del minuto de juego. Joaquín Tobio Burgos desbordó por izquierda y encontró a Guido Carrillo, quien asistió a Castro para el 1-0.
La ventaja duró poco. A los 22 minutos, Di María sacó un espectacular tiro libre desde unos 35 metros y clavó la pelota en el ángulo de Fernando Muslera para establecer el empate.
Sobre el cierre del primer tiempo, Darío Herrera sancionó un penal a instancias del VAR por un contacto entre Leandro González Pírez y Enzo Copetti. Di María volvió a hacerse cargo y puso el 2-1.
En el complemento, el partido se volvió cada vez más friccionado, con reclamos constantes de los jugadores de Estudiantes por distintas decisiones arbitrales. El equipo platense también sufrió las lesiones de Gabriel Neves y Guido Carrillo.
El golpe definitivo llegó en el descuento, cuando Julián Fernández marcó el 3-1 y desató la celebración de Rosario Central.
Pero la definición terminó de la peor manera. Los jugadores de ambos equipos se enfrentaron con empujones e insultos y los incidentes continuaron rumbo a los vestuarios.
Herrera esperó en el campo para reanudar el partido, pero los futbolistas de Estudiantes no regresaron. Juan Sebastián Verón ingresó al campo y cuestionó duramente al árbitro, mientras el plantel platense protagonizó un polémico aplauso irónico durante la entrega de medallas al campeón.
Así, Rosario Central terminó celebrando su decimoquinta estrella en medio de un cierre escandaloso, luego de una final marcada tanto por los goles de Di María como por la tensión que se acumuló durante todo el encuentro.
