Por Gabriel Rodríguez

La Justicia de San Luis condenó a un hombre de 46 años a la pena de 20 años de prisión por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vinculo”, ya que las víctimas fueron sus hijas de 8 y 14 años a lo largo de cuatro años, informaron fuentes judiciales.

El fallo, que fue dado a conocer en la tarde de ayer, fue tomado por la Cámara Penal Nº 1 Residual de la Primera Circunscripción Judicial de la Provincia, y recayó sobre un hombre de 46 años que se encuentra detenido con prisión preventiva desde agosto de 2019, luego que fuera denunciado por la madre de las niñas en 2017, y que ahora deberá cumplir la pena en la Penitenciaria provincial.

Según las fuentes, el tribunal integrado por José Luis Flores, Jorge Sabaini Zapata y Sebastián Cadelago Filippi, lo declaró responsable de los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo” y “abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo”, todo en concurso real contra sus hijas que hoy tienen 20 y 25 años.

En los alegatos, el Fiscal de Cámara Fernando Rodríguez solicitó que el imputado fuera condenado a la pena de 23 años de prisión; al igual que el abogado de las víctimas, Ernesto Torres Mathieu, quien manifestó su acuerdo y agregó que tanto las víctimas como la progenitora de ambas, “se encuentran transitando un infierno” y que, para poder alcanzar algún tipo de paz, necesitaban un fallo condenatorio para el acusado.

Por su parte , el Defensor de Cámara, Esteban Sala, representante del acusado solicitó la absolución de su defendido por el beneficio de la duda y que de manera subsidiaria, y que en caso de que no se hiciera lugar a la absolución, se encuadraran las conductas de su defendido como “abuso sexual simple con el agravante del vínculo” y que se tuviera presente la no concurrencia de otros agravantes.

Los hechos que se juzgaron fueron denunciados cuando una de las víctimas le contó a su mamá, en octubre de 2017, las situaciones que vivió junto a su hermana en el domicilio que habitaba la familia en el barrio 85 Viviendas, de San Luis, y cuando las niñas tenían entre 8 y 14 años, y se extendieron por cuatro años.

De acuerdo al testimonio brindado en la primera audiencia del juicio, las jóvenes relataron los abusos y los graves maltratos a los que su padre las sometía cuando tenían entre 6 y 12 años; mientras su madre se iba a trabajar, y afirmaron que tenían “miedo de dormir” porque “no sabíamos en qué momento podía aparecer”.

“Cuando comenzamos la secundaria nos dimos cuenta que no era normal que un padre abuse de sus hijas”, refirió una de las víctimas y agregó que con su madre y su hermana vivieron “una infancia muy sufrida”, ya que el hombre era muy violento.

Por su parte, el condenado negó los ataques sexuales y reconoció que era un hombre violento.

«Incurrí en el consumo de alcohol desmedido y de drogas» por lo que no tenía un “comportamiento adecuado al de un padre de familia”, señaló, pero negó que hubiera violado a sus hijas.