Horacio Cartes, el hombre detrás de la caída de Santiago Peña
La destitución de Santiago Peña no solo sacudió al Gobierno paraguayo: también reconfiguró la interna del Partido Colorado. Horacio Cartes, quien impulsó su llegada al poder y terminó respaldando su salida, vuelve a ocupar un lugar central en la disputa por el control del oficialismo y las candidaturas de 2028.

La destitución de Santiago Peña abrió una nueva disputa por el poder en Paraguay y volvió a colocar en el centro de la escena a Horacio Cartes. El expresidente, empresario y titular del Partido Colorado fue quien impulsó la carrera política del mandatario y terminó respaldando el juicio político que lo desplazó del Palacio de López. El colapso de Ueno Bank fue el detonante de una crisis que también expuso las tensiones dentro del oficialismo y la influencia que Cartes conserva sobre la estructura partidaria.
Peña llegó al Gobierno en 2023 con el respaldo político de Cartes. Economista de formación, había sido ministro de Hacienda durante su administración y luego fue promovido como candidato presidencial del Partido Colorado. Para competir en las internas debió afiliarse a esa fuerza, después de haber pertenecido al Partido Liberal.
Su victoria electoral representó también la consolidación del proyecto político de Cartes, quien había dejado la Presidencia en 2018, pero conservaba una fuerte influencia sobre el partido y sus principales dirigentes.
Con el paso del tiempo, sin embargo, comenzaron a aparecer diferencias sobre el funcionamiento del Gobierno y el futuro del oficialismo. La discusión por la autonomía de Peña y la definición de la sucesión presidencial de 2028 alimentaron las tensiones entre ambos sectores.
El conflicto adquirió otra dimensión cuando estalló la crisis de Ueno Bank. La entidad, perteneciente al Grupo Vázquez, había alcanzado aproximadamente 2,9 millones de clientes y administraba unos 850 millones de dólares en fondos públicos. El Banco Central inició su procedimiento de resolución después de detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido.
La situación financiera se convirtió rápidamente en un problema político por los antiguos vínculos empresariales de Peña con el grupo controlador. El mandatario había reconocido que tuvo participación accionaria en empresas relacionadas con ese conglomerado, aunque aseguró que vendió sus acciones en marzo de 2025. También quedó bajo cuestionamiento Carlos Carvallo, entonces titular del Banco Central, por su anterior relación profesional con Ueno.
Cartes rompió el respaldo y acompañó la destitución
El movimiento decisivo llegó cuando Cartes hizo pública su posición frente al juicio político. El 5 de noviembre anunció que el Partido Colorado acompañaría el proceso contra Peña y afirmó que su organización no podía respaldar a quienes hubieran perjudicado los fondos públicos, privados y los ahorros de los jubilados.
La decisión tuvo un peso determinante porque el mandatario perdió el respaldo de la principal estructura política que lo había llevado al poder. Al día siguiente, el Senado concretó su destitución y Pedro Alliana asumió la Presidencia para completar el período hasta agosto de 2028.
La ruptura, sin embargo, no comenzó con el escándalo bancario. Según reconstrucciones periodísticas publicadas en Paraguay, Peña y Alliana habían intentado ampliar su autonomía dentro del Partido Colorado y construir un espacio propio de cara a la sucesión de 2028.
Uno de los puntos de desacuerdo fue precisamente la conformación de la futura fórmula presidencial. Cartes pretendía conservar influencia sobre las candidaturas, mientras que Peña y Alliana buscaban mayor margen para definir la estrategia electoral. La crisis de Ueno terminó por acelerar una disputa que ya estaba instalada.
Quién es Horacio Cartes, el empresario que conserva el poder partidario
Nacido en Asunción el 5 de julio de 1956, Cartes construyó su fortuna a partir de un conglomerado empresarial con intereses en distintos sectores, entre ellos el tabaco, las bebidas, las finanzas y la industria alimenticia.
Uno de sus principales negocios fue Tabacalera del Este, conocida como Tabesa. Su patrimonio y su estructura empresarial lo convirtieron en uno de los hombres más influyentes de Paraguay.
Su desembarco formal en la política ocurrió en 2009, cuando se afilió al Partido Colorado. En 2010 impulsó el movimiento Honor Colorado y, tres años después, ganó las elecciones presidenciales. Gobernó entre 2013 y 2018 y, tras dejar el Ejecutivo, mantuvo su gravitación dentro de la Asociación Nacional Republicana (ANR), de la que continúa siendo presidente.
Las sanciones de Estados Unidos y su regreso al escenario internacional
La trayectoria de Cartes también estuvo atravesada por cuestionamientos internacionales. En julio de 2022, el Departamento de Estado estadounidense lo señaló por presunta participación en hechos de corrupción y por obstruir una investigación internacional sobre crimen transnacional. En enero de 2023, el Departamento del Tesoro impuso sanciones financieras contra él y varias empresas vinculadas a su grupo económico.
Las medidas fueron levantadas en octubre de 2025, cuando la administración de Donald Trump retiró a Cartes y a varias de sus compañías de la lista de personas y entidades sancionadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). El expresidente había rechazado las acusaciones.
Un nuevo escenario para el cartismo
La salida de Peña modificó el equilibrio interno del oficialismo. Alliana, ahora al frente del Ejecutivo, deberá completar el mandato hasta 2028 en un contexto de crisis financiera, investigaciones judiciales y reorganización partidaria.
Cartes aparece nuevamente como una figura central en esa transición. Su respaldo al juicio político fue una señal de que conserva capacidad de influencia sobre las decisiones del Partido Colorado y sobre el futuro del Gobierno.
La caída de Peña también dejó al descubierto una paradoja del poder paraguayo: el dirigente que había sido elegido para conducir el Ejecutivo con el respaldo de Cartes terminó desplazado cuando intentó ampliar su autonomía. El escándalo de Ueno Bank precipitó el desenlace, pero la disputa por el control político y la sucesión de 2028 venía de antes.
