Santiago Peña pasó su primera noche detenido en una unidad militar
El expresidente paraguayo fue trasladado a una unidad militar en medio de las protestas por el colapso de Ueno Bank. Destituido por el Senado y bajo investigación por presuntos delitos económicos, compareció ante la Fiscalía. Mientras tanto, casi 1,2 millones de ahorristas comenzaron a recuperar sus depósitos.

El expresidente de Paraguay Santiago Peña pasó su primera noche detenido en el Regimiento Escolta Presidencial, en Asunción, después de que las autoridades decidieran trasladarlo de su vivienda por razones de seguridad. El exmandatario fue destituido por el Senado el viernes 6 de noviembre y quedó bajo arresto en el marco de la investigación por el colapso de Ueno Bank.
El operativo de traslado se realizó durante la madrugada del sábado, en medio de las protestas de ahorristas y ciudadanos frente a su residencia. La Policía utilizó balas de goma para dispersar a los manifestantes y garantizar la salida del exjefe de Estado.
El Regimiento Escolta Presidencial es una unidad militar encargada de la seguridad del presidente paraguayo, su familia y otras autoridades. Peña permaneció allí bajo custodia hasta su comparecencia ante el Ministerio Público, cuya sede fue modificada por motivos de seguridad.
La declaración estaba prevista inicialmente para las 11 y luego fue reprogramada. Finalmente, el exmandatario compareció ante los fiscales este sábado, en el marco de la investigación por presuntas irregularidades vinculadas con la entidad financiera.
La causa judicial que terminó con su destitución
La detención de Peña se produjo pocas horas después de que el Senado paraguayo aprobara su destitución mediante un juicio político. La decisión reunió 44 votos y estuvo fundamentada en acusaciones de mal desempeño de sus funciones durante la crisis financiera de Ueno Bank.
La orden de detención fue emitida mediante la Resolución Fiscal N.º 7, dentro de la causa penal 92/2026, caratulada «Santiago Peña Palacios y otros s/ lesión de confianza y otros».
La investigación está a cargo de los fiscales Christian Benítez y Silvia González Véster y contempla posibles delitos de lesión de confianza, tráfico de influencias, administración en provecho propio y enriquecimiento ilícito.
La pesquisa también alcanza a Carlos Carvallo, expresidente del Banco Central del Paraguay, quien había dirigido anteriormente una financiera vinculada al grupo Ueno y posteriormente firmó la autorización para que la entidad operara como banco. Carvallo se entregó a las autoridades el viernes por la noche.
Los fiscales deberán analizar los elementos reunidos para determinar si corresponde formular una imputación formal contra los investigados.
La defensa cuestiona la detención
El abogado de Peña, Ricardo Preda, sostuvo que su defendido está dispuesto a someterse a la investigación y cuestionó los fundamentos de la medida judicial.
El letrado calificó las figuras penales mencionadas por la Fiscalía como «enunciaciones abstractas» y consideró que una eventual prisión preventiva debería justificarse mediante riesgos concretos de fuga o de entorpecimiento de la investigación.
«Parecería más una demostración al público», afirmó Preda, quien anticipó que la defensa podría optar por que el expresidente se abstenga de declarar.
La situación procesal de Peña deberá ser evaluada por el juzgado penal de garantías, que tendrá que resolver las medidas cautelares y las condiciones de su eventual reclusión.
Mientras tanto, las protestas frente a su vivienda continuaron. Vecinos y ahorristas reclamaron que el exmandatario sea trasladado a la cárcel de Tacumbú y rechazaron la posibilidad de que reciba beneficios de detención domiciliaria. El senador opositor Ever Villalba también reclamó el embargo preventivo de sus bienes.
La crisis bancaria y la devolución de los ahorros
La destitución de Peña convirtió a Pedro Alliana en el nuevo presidente de Paraguay. El vicepresidente asumió el viernes y anunció que la atención a los afectados por la crisis bancaria sería una de las prioridades de su gestión.
En paralelo, el Banco Central del Paraguay informó este sábado que ya había transferido fondos a 1.196.000 ahorristas de Ueno Bank, cuyos depósitos habían quedado congelados tras el cierre de la entidad.
El desembolso alcanzó los 996.000 millones de guaraníes, equivalentes a unos USD 160 millones. Los pagos se realizaron mediante el Fondo de Garantía de Depósitos, que cubre hasta 40 salarios mínimos por depositante.
El escándalo financiero derivó así en una crisis institucional que provocó la salida de Peña del poder, la apertura de una investigación penal y la intervención de las autoridades para intentar restablecer la confianza de los ahorristas.
