La Fed mantuvo las tasas y crece la expectativa de una suba
La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo la tasa de referencia entre 3,75% y 4%, pero dejó abierta la posibilidad de nuevos aumentos en diciembre. La decisión se produce mientras el riesgo país argentino trepó a 763 puntos y el Gobierno busca recuperar el acceso al financiamiento internacional para afrontar los vencimientos de deuda de 2027.

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantuvo su tasa de interés de referencia en el rango de entre 3,75% y 4% anual, tras dos jornadas de deliberaciones que concluyeron este miércoles 28 de octubre. La decisión fue aprobada por diez votos contra dos y dejó abierta la posibilidad de nuevos aumentos si la inflación continúa por encima del objetivo del organismo.
Los dos integrantes que votaron en disidencia se inclinaron por una suba de 0,25 puntos porcentuales. La división refleja las diferencias internas sobre el rumbo de la política monetaria, en un escenario en el que las presiones inflacionarias siguen siendo motivo de preocupación.
La próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) está prevista para el 8 y 9 de diciembre. Los mercados seguirán de cerca los próximos datos de inflación y empleo para evaluar si la Fed retomará el ajuste de las tasas. Aunque algunos operadores consideran probable un nuevo aumento, la decisión todavía no está confirmada.
Cómo puede repercutir en la Argentina
El rumbo de las tasas estadounidenses tiene efectos sobre los mercados emergentes, incluida la Argentina. Cuando aumentan los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, algunos inversores pueden trasladar sus fondos hacia activos considerados de menor riesgo y reducir su exposición a economías con mayor percepción de riesgo.
Ese movimiento puede encarecer el financiamiento externo para países como la Argentina, que necesita recuperar el acceso al mercado internacional de deuda en condiciones sostenibles. Una suba de tasas en Estados Unidos podría elevar el rendimiento que los inversores exigen para comprar bonos argentinos, aunque el efecto final también depende de los factores económicos y financieros locales.
El riesgo país argentino refleja parte de esa presión. El indicador pasó de 510 puntos básicos el 16 de septiembre a 707 puntos el viernes 23 de octubre. Luego continuó en alza y cerró el miércoles 28 de octubre en 763 puntos básicos.
El aumento del indicador no responde exclusivamente a las decisiones de la Fed. También inciden las dudas sobre la capacidad de pago del país, la evolución de los bonos soberanos y las condiciones financieras internas.
Para el Gobierno de Javier Milei, uno de los principales desafíos es preparar el financiamiento de los vencimientos de deuda previstos para 2027. Si las condiciones internacionales se endurecen, la Argentina podría enfrentar mayores costos para refinanciar sus obligaciones o conseguir nuevos fondos en dólares.
En cambio, una moderación de la inflación estadounidense y una política monetaria sin nuevos aumentos podrían aliviar parte de la presión externa. De todos modos, la evolución del riesgo país y las posibilidades de volver a los mercados internacionales también dependerán de la confianza de los inversores en la economía argentina.
