El desgarrador relato de Eduarda, sobreviviente del choque en España
Eduarda, de 17 años, viajaba con sus dos gatos rumbo a Sevilla cuando chocaron dos trenes de alta velocidad en Toledo. Sobrevivió al impacto y ayudó a pasajeros heridos, incluido un joven al que intentó mantener consciente. Su relato refleja el horror vivido en una tragedia con al menos 68 muertos.

Eduarda, una adolescente de 17 años, sobrevivió al choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido el miércoles en Urda, provincia española de Toledo, y ayudó a otros pasajeros heridos mientras esperaba la llegada de los equipos de emergencia. Viajaba desde Madrid hacia Sevilla junto a sus dos gatos para visitar a su hermana cuando el impacto transformó su recorrido en una tragedia que, según el último balance oficial difundido, dejó al menos 68 muertos.
La joven viajaba en un tren de la compañía Iryo cuando sintió un frenazo violento que la lanzó hacia adelante y rompió el asiento. Al principio no comprendió la gravedad de lo ocurrido. La dimensión del desastre se hizo evidente cuando logró salir del vagón.
“Cuando bajamos, todo fue un caos”, relató en una entrevista con la radio española Cadena SER. Según recordó, había personas atrapadas debajo de los trenes, pasajeros que pedían ayuda a los gritos y un vagón en llamas. Los sobrevivientes intentaron evacuar como pudieron, con temor a que otro convoy los embistiera.
Pese a la conmoción, Eduarda decidió quedarse para asistir a quienes estaban más graves. Dejó a sus gatos en un lugar seguro y se acercó a los vagones más afectados, donde encontró personas heridas en el suelo.
La adolescente repartió mantas y acompañó a varios pasajeros mientras llegaban los servicios de emergencia. Uno de los episodios que más la marcó fue el de un joven que permanecía atrapado y al que intentó mantener consciente tomándole el pulso.
“Nunca me voy a olvidar de un chico con el que me quedé. Le estaba tomando el pulso para que se quedase conmigo”, contó. La joven dijo que no sabía si el muchacho había sobrevivido y expresó su deseo de que lograra recuperarse.
Las escenas que presenció quedaron grabadas en su memoria. Entre lágrimas, describió a personas con heridas graves, pasajeros atrapados entre los restos de los vagones y gritos desesperados de quienes todavía esperaban ser rescatados.
“Esos chillidos de la gente no me los voy a olvidar más en la vida”, aseguró. Aunque salió del accidente sin lesiones de gravedad, reconoció que todavía estaba en estado de shock por lo que había vivido.
Tras abandonar el lugar, recibió asistencia en un espacio municipal habilitado para atender a los afectados. También destacó la ayuda de un vecino que se acercó a colaborar y la trasladó en su vehículo hasta el pueblo.
El accidente ocurrió alrededor de las 8.54 del miércoles, cuando un tren AVE de Renfe que viajaba desde Madrid hacia Sevilla chocó contra una formación de Iryo que se encontraba detenida en la vía. En ambos trenes viajaban más de 500 personas y la colisión provocó el descarrilamiento de varios vagones.
Mientras continúan las tareas de rescate y la investigación para determinar las causas del siniestro, los testimonios de los sobrevivientes permiten reconstruir los momentos de desconcierto, miedo y solidaridad que siguieron al impacto.
