Luque pidió la absolución y denunció que fue usado como chivo expiatorio
La defensa de Leopoldo Luque pidió su absolución en el juicio por la muerte de Diego Maradona y aseguró que el neurocirujano fue convertido en un “chivo expiatorio”. Los abogados cuestionaron las conclusiones médicas y sostuvieron que el cuidado domiciliario del exfutbolista estaba bajo la responsabilidad de Swiss Medical y de Nancy Forlini, quien también pidió ser absuelta.

La defensa del neurocirujano Leopoldo Luque pidió su absolución en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona y sostuvo que el médico fue convertido en un “chivo expiatorio”. Los abogados Francisco Oneto y Roberto Rallín presentaron sus alegatos este miércoles ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro y cuestionaron las pruebas de la acusación.
Como planteo subsidiario, Oneto solicitó que, si los jueces consideran que existió responsabilidad penal, se aplique la pena mínima de dos años por homicidio culposo y que no se le imponga una inhabilitación para ejercer la medicina. La Fiscalía había pedido 12 años de prisión para el neurocirujano, mientras que las querellas reclamaron condenas de hasta 16 años.
Uno de los ejes de la defensa fue cuestionar las conclusiones de la Junta Médica Interdisciplinaria sobre el estado cardíaco de Maradona. Oneto afirmó que el exfutbolista no presentaba signos de insuficiencia cardíaca y rechazó que hubiera atravesado una agonía prolongada. También calificó de “caprichoso” el diagnóstico de miocardiopatía dilatada y sostuvo que la muerte fue un episodio agudo e imprevisible.
Los abogados concentraron buena parte de sus argumentos en la internación domiciliaria que Maradona cumplió en el country San Andrés, en Tigre, antes de morir, el 25 de noviembre de 2020. Rallín sostuvo que Luque había intervenido en el tratamiento del hematoma subdural y en el seguimiento posterior a la cirugía, pero negó que tuviera a su cargo la organización y supervisión de los cuidados domiciliarios.
Según esa postura, la responsabilidad correspondía a Swiss Medical y a Nancy Forlini, coordinadora del área de Cuidados Domiciliarios. Durante su exposición, Rallín cuestionó el acta de externación de la Clínica Olivos y la rompió frente a los jueces.
La defensa también planteó que Maradona conservaba autonomía para tomar decisiones sobre su salud y que, en distintas ocasiones, se había negado a realizarse estudios o recibir atención médica. Oneto, por su parte, afirmó que la internación domiciliaria había sido consentida por la familia y que Luque no tenía responsabilidad directa sobre esa modalidad de atención.
Después de los alegatos de Luque, fue el turno de Nicolás D’Albora, abogado de Forlini, quien también pidió la absolución de su defendida. El letrado sostuvo que la médica no era la tratante de Maradona ni había decidido su externación, y cuestionó que se le atribuyera la obligación de verificar las condiciones de la vivienda donde se desarrollaba la internación.
D’Albora afirmó que Forlini se había limitado a proveer los servicios solicitados por los médicos de cabecera y cuestionó que estuviera imputada por presuntas omisiones en el control del domicilio. También sostuvo que la causa de muerte no estaba probada y rechazó el trato que, según su criterio, recibió su defendida durante el proceso.
La ronda de alegatos de las defensas concluirá este jueves con las exposiciones de los abogados del enfermero Ricardo Almirón y de Mariano Perroni, jefe de enfermería. Ambos están acusados de homicidio culposo.
Una vez finalizadas las presentaciones, el tribunal deberá evaluar los argumentos de las partes y las pruebas reunidas durante el debate para determinar las responsabilidades penales de los acusados. Hasta el momento, las solicitudes de absolución y los pedidos de condena forman parte de las posiciones de cada parte y no constituyen una decisión judicial.
