APTS San Luis alertó que los equipos de salud mental están al límite
APTS advirtió que el aumento de las consultas no fue acompañado por la incorporación de psicólogos en el sistema público de San Luis. El gremio reclamó más personal, recursos para el área, mejores salarios y el fin de la violencia laboral.

La Asociación de Profesionales y Técnicos de la Salud (APTS) advirtió que los equipos de salud mental del sistema público de San Luis están “al límite” por el aumento de la demanda y la falta de incorporación de profesionales. El gremio reclamó ampliar las plantillas, mejorar las condiciones laborales y recomponer los salarios.
El planteo fue difundido en una publicación por el Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre. Según la organización, el crecimiento de las consultas no estuvo acompañado por un incremento en la cantidad de psicólogos que atienden en el sistema público.
“La falta de profesionales no se resuelve aumentando la presión sobre quienes ya sostienen la atención”, sostuvo APTS. La entidad cuestionó un esquema de trabajo que, según denunció, combina más pacientes, menos tiempo para cada consulta y mayores exigencias para los trabajadores.
Desde el sindicato señalaron que esa situación no permite responder adecuadamente a las necesidades de la población ni garantizar una atención de calidad.
APTS reclamó más profesionales y mejores condiciones laborales
La organización pidió al Estado que incorpore el personal necesario y garantice condiciones laborales dignas para los equipos de salud mental.
Además, cuestionó la distancia entre los mensajes oficiales sobre prevención y cuidado de la salud mental y las condiciones en las que trabajan los profesionales que brindan atención en el sistema público.
“El Estado promueve la prevención, pero cuando la sociedad necesita atención, los equipos están desbordados y bajo presión”, expresó el gremio.
Ante este escenario, APTS reclamó ampliar los equipos, destinar más recursos al área, poner fin a las situaciones de violencia laboral y avanzar con una recomposición salarial.
El planteo vuelve a poner el foco en la capacidad de respuesta del sistema público frente a la demanda de atención en salud mental y en las condiciones de quienes trabajan en el sector.
