Quirno y Presti viajan a Tierra del Fuego para reactivar la Base Naval Integrada de Ushuaia
Pablo Quirno y Carlos Presti viajarán este viernes a Tierra del Fuego para recorrer el predio de la futura Base Naval Integrada de Ushuaia. El Gobierno busca reactivar una obra estratégica para el Atlántico Sur y la logística antártica, cuyo costo total se estima entre US$400 y US$500 millones.

El Gobierno nacional busca acelerar la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia, un proyecto considerado estratégico para fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur y ampliar la capacidad logística vinculada con la Antártida. En ese marco, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, viajarán este viernes a Tierra del Fuego para recorrer el predio donde se desarrolla la iniciativa.
La visita se produce en medio de la ofensiva diplomática y administrativa que la administración de Javier Milei desplegó en los últimos días en torno a la cuestión Malvinas. El Ejecutivo inició procedimientos sancionatorios contra personas y empresas vinculadas, según el Gobierno, con actividades hidrocarburíferas desarrolladas sin autorización argentina en los espacios marítimos correspondientes.
La Casa Rosada considera que la infraestructura proyectada en Ushuaia puede convertirse en un punto de apoyo clave para las operaciones argentinas en el extremo sur del país y para la proyección hacia la Antártida.
Una obra que quedó paralizada y ahora busca acelerarse
El proyecto de la Base Naval Integrada comenzó durante la gestión de Alberto Fernández, en 2022, pero tuvo un avance limitado durante los últimos años. Según los últimos datos oficiales citados sobre la obra, el avance físico se ubicaba en torno al 9,13%, mientras que el avance financiero alcanzaba el 19,40%.
La infraestructura contempla un muelle militar y diferentes instalaciones destinadas a servicios marítimos, logística, depósitos, talleres, hangares, viviendas y otras dependencias. El objetivo es aprovechar la ubicación estratégica de Ushuaia como punto de conexión con la Antártida.
Un informe oficial presentado ante el Congreso había señalado que el proyecto contempla un muelle, edificaciones y equipamiento destinados a brindar servicios logísticos a unidades de la Armada y a las fuerzas que participan de las campañas antárticas. También prevé la posibilidad de prestar servicios de escala a buques extranjeros que operen en la zona.
Cuánto costará la Base Naval de Ushuaia
Uno de los principales interrogantes es el financiamiento. Las estimaciones que maneja actualmente el Gobierno ubican el costo total de la iniciativa entre US$400 millones y US$500 millones, aunque existen cálculos anteriores que habían situado el valor de la obra en torno a los US$300 millones. Por eso, la cifra final todavía debe ser precisada.
El Ejecutivo ya reasignó recursos equivalentes a unos US$142 millones para avanzar con la iniciativa. Esa suma representa aproximadamente una tercera parte del costo estimado en el escenario de US$400-500 millones, por lo que todavía resta definir cómo se financiará una parte sustancial de la obra.
Además, el Gobierno busca que el proyecto tenga prioridad dentro del Presupuesto 2027, que deberá contemplar los fondos necesarios para continuar con las etapas de construcción.
El vínculo con las nuevas medidas por Malvinas
La reactivación de la base se da en paralelo con una serie de medidas adoptadas por el Gobierno frente al avance de proyectos hidrocarburíferos vinculados con las Islas Malvinas.
El 3 de septiembre, la Casa Rosada anunció un decreto reglamentario y el envío de un proyecto de ley al Congreso en respuesta al avance del proyecto petrolero Sea Lion en las islas. Posteriormente, el Gobierno inició procedimientos sancionatorios contra 45 personas y empresas y luego amplió esa medida a otros 15 sujetos.
Además, el Decreto 868/2026 modificó las condiciones para determinados permisos y beneficios vinculados con actividades hidrocarburíferas, incorporando declaraciones juradas relacionadas con el cumplimiento de la Ley 26.659, que establece restricciones para quienes desarrollen actividades de hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina sin autorización nacional.
En ese contexto, la Base Naval Integrada aparece como uno de los componentes de una estrategia más amplia del Gobierno para reforzar la presencia estatal y las capacidades logísticas en el extremo sur.
Quirno, Presti y una agenda cargada en Ushuaia
La comitiva que viajará a Tierra del Fuego estará integrada también por autoridades militares y legisladores de La Libertad Avanza de la provincia. Entre ellos se encuentran el jefe del Estado Mayor Conjunto, almirante Marcelo Dalle Nogare, y el jefe del Estado Mayor General de la Armada, almirante Juan Carlos Romay.
Durante la jornada está previsto que Quirno y Presti reciban una exposición sobre la estrategia argentina en el Atlántico Sur, Malvinas y la proyección antártica. Luego recorrerán el predio destinado a la futura base junto con responsables técnicos, quienes explicarán el estado actual del proyecto y las próximas etapas.
También está prevista una reunión con el gobernador fueguino Gustavo Melella, en un encuentro que tendrá además una dimensión política debido a las diferencias que mantuvieron durante los últimos años la administración provincial y el Gobierno nacional.
Un proyecto estratégico para el extremo sur
Para Defensa, la Base Naval Integrada no se limita a una instalación militar. El proyecto busca concentrar capacidades logísticas y de apoyo para las operaciones navales y antárticas, aprovechando la posición geográfica de Ushuaia.
El Ministerio de Defensa ya había definido a la obra como un eje prioritario de la política de defensa nacional, orientado a fortalecer la presencia soberana en el Atlántico Sur y mejorar la logística antártica.
Ahora, con la reasignación presupuestaria y el renovado protagonismo de la cuestión Malvinas en la agenda del Gobierno, la administración de Milei intenta darle un nuevo impulso a una obra que lleva varios años de ejecución y todavía presenta un avance físico reducido.
La visita de Quirno y Presti buscará, precisamente, definir los próximos pasos y acelerar los tiempos de una infraestructura que el Gobierno considera estratégica para la defensa, la logística antártica y la presencia argentina en el Atlántico Sur.
