Dos bebés fueron entregadas a las familias equivocadas en Córdoba y la verdad se conoció 47 años después
Dos bebés nacieron el mismo día en una maternidad provincial de Córdoba y fueron entregadas por error a las familias equivocadas. Más de cuatro décadas después, estudios de ADN permitieron reconstruir la verdad. La Justicia responsabilizó a la Provincia y fijó indemnizaciones millonarias, aunque el fallo todavía puede ser apelado.

El 25 de mayo de 1977, dos mujeres dieron a luz en una maternidad provincial de Córdoba. Ese mismo día ocurrió un error que recién pudo ser descubierto más de cuatro décadas después: las dos recién nacidas fueron entregadas a las familias equivocadas.
Las niñas crecieron, construyeron sus propias vidas y llegaron a la adultez sin conocer que sus vínculos familiares no coincidían con sus filiaciones biológicas. La verdad comenzó a aparecer en 2021, cuando una de ellas, identificada en el expediente como L., empezó a tener dudas sobre sus orígenes.
Ante esas sospechas, L. se realizó un estudio de ADN junto a G., la mujer que la había criado y a quien durante toda su vida había considerado su madre. El resultado confirmó que no existía vínculo biológico entre ambas.
A partir de ese momento comenzó una investigación para reconstruir lo ocurrido aquella jornada de 1977. La familia recurrió a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), donde se analizaron los nacimientos registrados en la maternidad durante ese día.
La búsqueda permitió identificar a otra mujer, M., que había nacido en el mismo hospital y en la misma fecha. Los estudios genéticos posteriores confirmaron en 2024 que las filiaciones estaban cruzadas: L. había sido criada por la familia de M. y M. por la familia de L.
El caso también fue investigado para determinar si el intercambio podía estar relacionado con la última dictadura militar, debido a que la maternidad había formado parte del circuito represivo de aquellos años. Sin embargo, esa hipótesis fue descartada. La investigación estableció que las madres habían ingresado al hospital por voluntad propia y que los perfiles genéticos tampoco coincidían con familiares incluidos en el Banco Nacional de Datos Genéticos.
Con la filiación biológica finalmente determinada, el caso llegó a la Justicia. El juez en lo Civil y Comercial de 35° Nominación de Córdoba, Mariano Díaz Villasuso, responsabilizó a la Provincia por una falla en el funcionamiento de la maternidad.
En su resolución, el magistrado consideró que la correcta identificación y entrega de un recién nacido a su familia constituye una obligación esencial del servicio de salud. El error cometido en 1977, sostuvo, tuvo consecuencias que se extendieron durante toda la vida de las personas involucradas.
La sentencia estableció indemnizaciones de entre $25 millones y $30 millones, más intereses, para las dos mujeres y una de las madres afectadas por la situación.
El fallo también contempló una de las consecuencias más difíciles de reparar: cuando la verdad finalmente fue conocida, varios de los padres y madres involucrados ya habían fallecido. Por eso, aunque los estudios genéticos permitieron conocer la filiación biológica, no fue posible recuperar los vínculos familiares que podrían haberse construido durante más de cuatro décadas.
El caso dejó así expuesto el impacto de un error ocurrido en el momento del nacimiento y que permaneció oculto durante prácticamente toda la vida de las protagonistas.
La sentencia no está firme. La Provincia de Córdoba todavía puede apelar la resolución, por lo que la responsabilidad y las indemnizaciones determinadas por el juez podrían ser revisadas en una instancia superior.
