Nuevas pruebas complican al único detenido por la desaparición de Agostina
La investigación por la desaparición de Agostina Vega incorporó nuevas pruebas que debilitan la defensa de Claudio Barrelier. El acusado reconoció que la adolescente estuvo en su casa y admitió haber mentido en su primera versión, mientras la fiscalía profundiza los rastrillajes y las medidas de prueba.

La investigación por la desaparición de Agostina Vega sumó en las últimas horas nuevas pruebas que debilitan la versión presentada por Claudio Barrelier, el único detenido en la causa. Mientras continúan los operativos de búsqueda en distintos puntos de Córdoba, el sospechoso reconoció ante la Justicia que mintió en parte de su relato inicial, aunque insistió en negar cualquier responsabilidad en la desaparición de la adolescente de 14 años.
Uno de los elementos que más compromete su situación es la confirmación de que la joven que aparece ingresando junto a Barrelier a su vivienda durante la noche del sábado es efectivamente Agostina. La aclaración fue realizada por el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, quien descartó la versión sostenida hasta ahora por el imputado, que aseguraba que la persona registrada por las cámaras era su hija.
La causa también incorporó un audio enviado por Agostina a sus amigas horas antes de desaparecer. En ese mensaje, la adolescente relataba que iba a reunirse con el entonces novio de su madre para organizarle una sorpresa. El contenido coincide con la hipótesis que sostuvo desde el comienzo Melisa Heredia, madre de la menor, quien aseguró que su hija había sido convocada por Barrelier.
En paralelo, el detenido volvió a declarar ante el fiscal Raúl Garzón y modificó aspectos centrales de su versión. Según explicó su abogado defensor, Jorge Sánchez del Bianco, Barrelier admitió que Agostina ingresó a su casa y permaneció allí entre 30 y 40 minutos.
De acuerdo con esa nueva declaración, la adolescente luego se retiró del lugar por sus propios medios. El acusado también reconoció haber ocultado información durante los primeros días de la investigación y argumentó que lo hizo para proteger a su hija.
Las contradicciones detectadas en sus distintos testimonios se transformaron en uno de los principales focos de atención de la fiscalía, que busca reconstruir con precisión qué ocurrió desde el momento en que Agostina fue vista por última vez.
Mientras tanto, la Justicia profundiza las medidas de prueba. Este viernes se realizaron nuevos allanamientos y continuaron los rastrillajes en un amplio predio de unas 240 hectáreas ubicado en Barrio Ferreyra, al sur de la ciudad de Córdoba.
En el operativo participan efectivos policiales, brigadas especiales, drones, perros adiestrados y equipos montados, que trabajan sobre distintas hipótesis impulsadas por la fiscalía.
Los investigadores también analizan registros telefónicos, imágenes de cámaras de seguridad y movimientos de vehículos que podrían resultar relevantes para determinar el recorrido realizado por el detenido durante las horas posteriores a la desaparición.
Desde el entorno familiar de Agostina sostienen que las últimas evidencias refuerzan las sospechas que venían planteando desde el inicio del caso y remarcan que varias de las afirmaciones realizadas por la madre de la adolescente fueron confirmadas posteriormente por la investigación.
A casi una semana de la desaparición, la búsqueda continúa sin resultados concretos y mantiene en vilo a Córdoba. La fiscalía asegura que trabaja sobre todas las hipótesis posibles y mantiene activos los operativos para encontrar a la joven, mientras la situación procesal de Barrelier aparece cada vez más comprometida por la acumulación de pruebas y contradicciones.
