Jonathan Gómez denunció una red de apuestas ilegales y extorsión

El futbolista Jonathan Gómez denunció haber sido víctima de una presunta organización vinculada a las apuestas ilegales que, según su presentación judicial, lo sometió a amenazas, extorsiones y maniobras destinadas a incrementar de manera fraudulenta una deuda que habría alcanzado los 500.000 dólares. La causa es investigada por la Fiscalía de San Lorenzo, en Santa Fe, y expone un complejo entramado que también afectó a la familia del jugador.
La denuncia fue presentada ante el fiscal Aquiles Balbi y apunta contra varias personas acusadas de intimidar al actual mediocampista de Sarmiento de Junín para exigirle pagos vinculados a apuestas realizadas en plataformas clandestinas.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por la defensa, el conflicto comenzó durante un período personal difícil que atravesó el futbolista, cuando empezó a participar en sitios de juego ilegal. Con el paso de los meses, la deuda habría crecido de manera exponencial hasta derivar en presuntas maniobras de extorsión.
Según explicó su abogado, Martín Marini, los acusados habrían presionado al jugador para firmar documentos y pagarés bajo amenazas. Parte de esos episodios, siempre según la denuncia, ocurrieron en Junín e incluyeron exigencias económicas que multiplicaron considerablemente el monto original reclamado.
La situación también alcanzó al entorno familiar de Gómez. La presentación judicial sostiene que personas vinculadas al reclamo se presentaron en más de una oportunidad en la vivienda de sus padres, ubicada en la localidad santafesina de Capitán Bermúdez, con el objetivo de aumentar la presión sobre el futbolista.
En paralelo, los denunciados iniciaron una ejecución civil en los tribunales de San Lorenzo que derivó en medidas cautelares sobre bienes del jugador. Sin embargo, la defensa logró que la Justicia dispusiera una suspensión provisoria mientras avanza la investigación penal sobre el origen de la deuda y la legalidad de los documentos firmados.
Fuentes judiciales indicaron que una de las principales líneas de investigación busca determinar si existió una estructura organizada dedicada a captar apostadores y luego exigir pagos mediante amenazas o mecanismos extorsivos. En ese marco, ya se realizaron pericias sobre teléfonos celulares y dispositivos electrónicos secuestrados durante los primeros procedimientos.
Las actuaciones también detectaron contactos internacionales de algunos de los sospechosos, incluyendo vínculos comerciales y movimientos hacia Uruguay y Estados Unidos. No obstante, hasta el momento los investigadores aclararon que no existen pruebas que permitan relacionar el expediente con organizaciones narcocriminales.
El caso generó repercusión en el ambiente futbolístico por involucrar a un jugador con una extensa trayectoria en el fútbol argentino. Mientras la investigación avanza, la defensa insiste en la necesidad de reforzar las medidas de protección para el futbolista y su familia ante el temor de nuevas intimidaciones.
