El insólito caso del empresario que arregló una calle y fue intimado
Cansado del mal estado de una colectora de la autopista Rosario-Córdoba, un empresario hotelero decidió financiar y ejecutar las reparaciones por su cuenta. Meses después, Vialidad Nacional lo intimó para que retire las obras y restituya el camino a su estado original, desatando una fuerte polémica.

Un empresario hotelero de Santa Fe quedó en el centro de una polémica luego de reparar por su cuenta un tramo deteriorado de la colectora de la autopista Rosario-Córdoba y recibir posteriormente una intimación de Vialidad Nacional para que retire las obras realizadas y restituya el sector a su estado original.
El protagonista es Néstor Rozín, propietario del Hotel Sol de Funes, ubicado sobre la colectora de la autopista a la altura de Rosario. Según relató, decidió intervenir ante el avanzado deterioro del camino y la falta de respuestas de los organismos responsables del mantenimiento vial.
De acuerdo con su versión, durante meses realizó reclamos ante Vialidad Nacional y otras autoridades para que repararan el tramo afectado, una situación que complicaba el acceso al establecimiento y generaba inconvenientes para clientes, proveedores y vecinos de la zona.
Cansado de esperar una solución, Rozín resolvió contratar maquinaria, conseguir materiales y realizar trabajos para mejorar la circulación. La intervención incluyó el relleno de pozos y el acondicionamiento del camino con piedra y otros materiales.
“Ya no aguantábamos más la situación. Teníamos eventos importantes y el estado de la calle generaba muchos problemas”, explicó el empresario al referirse a los motivos que lo llevaron a encarar la obra.
Sin embargo, tras finalizar los trabajos recibió una notificación formal de Vialidad Nacional en la que se le otorgó un plazo de diez días hábiles para retirar las modificaciones realizadas y devolver el sector a las condiciones previas a la intervención.
Rozín aseguró que antes de avanzar había realizado consultas para conocer si podía efectuar las reparaciones y sostuvo que, en distintos momentos, recibió señales favorables para continuar. Por ese motivo manifestó su sorpresa ante la decisión adoptada posteriormente por el organismo nacional.
El empresario también cuestionó la falta de mantenimiento de la colectora y planteó una contradicción entre las exigencias de accesibilidad para su actividad comercial y las restricciones para intervenir sobre una infraestructura pública.
“Se habla de que el sector privado debe invertir y colaborar. Cuando uno invierte para solucionar un problema que afecta a todos, termina enfrentando este tipo de situaciones”, afirmó.
La controversia volvió a poner sobre la mesa el estado de distintos accesos y colectoras vinculadas a corredores nacionales, una problemática que vecinos, comerciantes y usuarios vienen denunciando desde hace años en diferentes puntos del país.
Por el momento, Vialidad Nacional no informó públicamente si revisará la intimación ni cuáles fueron los fundamentos técnicos que motivaron la orden para retirar las obras ejecutadas por el empresario.
