Escándalo en el Concejo de San Luis: levantaron otra sesión entre gritos

Una nueva sesión del Concejo Deliberante de San Luis terminó este jueves envuelta en un fuerte escándalo político e institucional luego de que una vecina intentara utilizar la Banca del Vecino para reclamar el retiro de una estructura de telefonía celular instalada en el barrio Cerro de la Cruz.
La tensión fue escalando durante el debate hasta derivar en gritos, cruces entre concejales y la suspensión de la sesión por decisión de la presidenta del cuerpo, Laura Sánchez, quien argumentó que existía una situación de “violencia” dentro del recinto.
El conflicto comenzó cuando la concejala peronista Paulina Calderón solicitó el tratamiento sobre tablas para habilitar el uso de la Banca del Vecino a Verónica Galarza, quien buscaba exponer públicamente su reclamo contra una antena ubicada en una vivienda del barrio.
Desde el oficialismo, la presidenta de bloque Mixci Huatay adelantó que rechazarían la iniciativa y sostuvo que tanto el Municipio como el Juzgado de Faltas ya se encuentran interviniendo en el caso.
Según explicó, existen actuaciones administrativas e intimaciones dirigidas a la empresa responsable de la estructura para que retire la antena. Además, aseguró que la vecina fue convocada a una reunión con autoridades municipales para la próxima semana.
Durante su exposición, Huatay acusó a la oposición peronista de impulsar “una maniobra para desestabilizar” al llevar el tema al recinto deliberativo.
La respuesta llegó del concejal opositor Andrés Russo, quien cuestionó la negativa del oficialismo a permitir la participación de la vecina.
“El que quiere venir acá habla, pero solo de lo que ustedes quieren escuchar. No le tengamos miedo”, lanzó Russo, en referencia a que habitualmente se habilita la palabra a ciudadanos en sesiones vinculadas a homenajes o declaraciones de interés.
Mientras el concejal continuaba hablando, Sánchez pidió avanzar con la votación y argumentó que Russo se estaba refiriendo a cuestiones ajenas al reglamento de la Banca del Vecino.
Finalmente, el tratamiento sobre tablas fue rechazado por mayoría.
Tras la votación, el clima dentro del recinto se tensó aún más. Russo comenzó a gritarle a la bancada oficialista y cuestionó que la presidencia no le permitiera continuar con su intervención.
En ese contexto, Verónica Galarza se levantó de su asiento e intentó dirigirse directamente a los concejales.
La presidenta del Concejo buscó impedir que hablara y ordenó a un empleado legislativo que retirara a la mujer del lugar. “Sacame a la señora”, se escuchó decir a Sánchez durante la transmisión de la sesión.
La vecina respondió increpando a los ediles oficialistas a los gritos, mientras continuaban las discusiones dentro del recinto.
“Por la violencia y no poder llevarse una sesión como corresponde a esta institución, vamos a levantar la sesión”, anunció finalmente Sánchez antes de suspender el debate.
Luego de esa decisión, la presidenta del cuerpo ordenó a los concejales oficialistas retirarse del recinto mientras la vecina seguía reclamando a viva voz.
El episodio volvió a exponer el clima de alta confrontación política que atraviesa el Concejo Deliberante puntano, donde en los últimos meses ya se registraron fuertes cruces, interrupciones y sesiones suspendidas en medio de discusiones entre oficialismo y oposición.
