
Las cámaras empresarias del transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) aseguraron que la frecuencia de los colectivos “va a mejorar” tras una reunión con autoridades nacionales, en medio de la crisis por el aumento de costos operativos y la falta de definiciones sobre el financiamiento del sistema.
El encuentro se dio luego de que el sector declarara el estado de emergencia y advirtiera sobre la posibilidad de reducir aún más los servicios, incluso hasta un 50%, si no se regularizaba la situación.
El presidente de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor, Luciano Fusaro, explicó que la mejora en las frecuencias se vincula con la reducción de la deuda que mantenía el Estado con las empresas.
“Va a ir mejorando. Es difícil dar números porque cada empresa es un mundo, pero como va a entrar una parte importante de la deuda, la frecuencia va a tender a mejorar”, sostuvo.
En paralelo, desde el Gobierno nacional señalaron que se encuentra en análisis un posible aumento de tarifas, aunque por el momento no hay una oficialización para las líneas que dependen de Nación, especialmente aquellas que cruzan la avenida General Paz y el Riachuelo.
Actualmente, el servicio funciona en torno al 85% de su capacidad, pero las empresas habían advertido que podría deteriorarse si no se resolvía el atraso en las compensaciones, que según estimaciones del sector supera los $128.000 millones.
El conflicto se da en un contexto de fuerte presión por el incremento del gasoil y otros insumos clave, lo que llevó a varias líneas a recortar frecuencias en las últimas semanas.
Desde el sector empresario también anticiparon la conformación de una mesa técnica con autoridades nacionales para discutir una actualización del marco normativo que contemple la suba de costos.
En tanto, las cámaras —entre ellas la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires, la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros, la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires y la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de Pasajeros— habían advertido previamente que la continuidad del servicio era “insostenible” sin medidas urgentes.
Si bien el compromiso de mejorar las frecuencias llevó algo de alivio, las negociaciones continúan abiertas y el sistema sigue en una situación delicada, a la espera de definiciones concretas sobre tarifas y subsidios.
