
Trabajadores del servicio interurbano nucleados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) seccional San Luis realizaron este miércoles una medida de fuerza que derivó en el bloqueo total de los accesos a la Estación de Interconexión Regional de Ómnibus (EDIRO), generando serios trastornos para los pasajeros.
La protesta consistió en una “asamblea permanente” que paralizó el servicio interurbano y afectó también la operatoria de los colectivos de larga distancia, que debieron dejar a los pasajeros en las inmediaciones de la terminal.
El conflicto tiene como eje el reclamo por la falta de implementación de una nueva escala salarial. Desde el gremio exigen que las empresas del sector cumplan con los aumentos acordados, mientras que las prestadoras argumentan dificultades vinculadas al alto costo operativo.
Durante la jornada, los choferes también denunciaron hechos de vandalismo contra las unidades, especialmente en zonas como la avenida José Santos Ortiz.
El secretario adjunto de la UTA, Carlos Rivas, sostuvo que la medida es consecuencia directa del incumplimiento en la liquidación de sueldos. Por su parte, el secretario general Iván Piñeyro recordó que el reclamo ya había sido advertido con antelación: “Lo venimos planteando hace 15 días. Participamos de audiencias y fuimos tolerantes, pero no hubo respuestas”.
La protesta provocó demoras y cancelaciones que afectaron a cientos de usuarios que utilizan la terminal como punto clave de conexión.
Desde el sindicato advirtieron que las medidas continuarán hasta que las empresas depositen las diferencias salariales adeudadas, en un conflicto que se reactivó luego de un acuerdo parcial alcanzado a mediados de mes que, según denunciaron, no se cumplió en su totalidad.
