Villarruel fue a Flores en vez de Luján y explicó por qué: «En la misa de Francisco estaba lo peor de la casta política»
Villarruel eligió la Basílica de San José de Flores para recordar a Francisco y explicó su ausencia en Luján con una frase: «Estaba lo peor de la casta política.» Mientras Adorni, cinco ministros, Kicillof y la CGT llenaban el templo mariano, la vicepresidenta se presentó entre los fieles de Flores y volvió a marcar distancia del Gobierno al que pertenece.

Victoria Villarruel no fue a Luján. Mientras el jefe de Gabinete Manuel Adorni, varios ministros, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem, el gobernador Axel Kicillof y la cúpula de la CGT colmaban la Basílica de Nuestra Señora de Luján en la misa central por el primer aniversario de la muerte del papa Francisco, la vicepresidenta apareció unas horas más tarde en la Basílica de San José de Flores, en el barrio porteño donde Bergoglio tuvo su vocación sacerdotal, y no tardó en explicar por qué.
«Me pareció que la misa en Luján se había politizado, como la del 2 de abril. Yo prefiero estar entre la gente, con humildad, en un lugar donde solo me encuentro con otros argentinos», dijo a los periodistas que la esperaban en la puerta del templo. Y fue más directa cuando la insistencia periodística lo exigió: «En esa ceremonia estaba la casta política, lo peor de la casta política. Yo soy coherente con mis creencias, soy católica, vengo a misa y quiero estar entre mis compatriotas recordando el gran hombre que fue Francisco.»
Consultada sobre si su ausencia en Luján se debía a que no quería aparecer en una foto con Adorni —con quien no tiene vínculo— la vice lo negó: «Hoy es el día del recuerdo del papa Francisco. Nada tiene más importancia que recordar y conocer a esta figura tan importante para los argentinos, a los que nos dejó tantas enseñanzas que debemos aplicar, como, por ejemplo, la unión entre el pueblo.»
La referencia a la misa del 2 de abril apuntó a la ceremonia por el Día de los Veteranos y Caídos en Malvinas, otro acto religioso que Villarruel resignificó políticamente en el pasado. La comparación marca una línea: la vicepresidenta interpreta ciertos actos litúrgicos con representación oficial como espacios cooptados por la política.
En Luján, la ceremonia fue presidida por el arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, y contó con la presencia de todo el episcopado argentino. En el ámbito del Gobierno asistieron además de Adorni los ministros Diego Santilli (Interior), Mario Lugones (Salud), Alejandra Monteoliva (Seguridad), Carlos Presti (Defensa) y Federico Sturzenegger (Desregulación). También estuvo Menem con una veintena de legisladores. Por la oposición, Kicillof y su par de La Rioja, Ricardo Quintela, entre otros.
