Revés para Agostina Páez: siguerá en Brasil hasta que se homologue el acuerdo

Por Alejo Pombo
El caso de Agostina Páez sumó en las últimas horas un nuevo capítulo de alta tensión. Aunque la fiscalía avaló un acuerdo que le permitiría regresar a la Argentina con una pena mínima, la joven deberá permanecer en Brasil hasta que el juez homologue la resolución final.
Páez está acusada de injuria racial en Río de Janeiro, donde permanece desde hace casi tres meses bajo restricciones, incluyendo el uso de tobillera electrónica. En la audiencia más reciente, pidió disculpas a las víctimas y expresó arrepentimiento por los gestos y palabras que derivaron en su detención.
El acuerdo impulsado por la fiscalía —en línea con la querella— contempla que la abogada pueda volver al país, resarcir económicamente a las víctimas y evitar una pena de prisión, reemplazándola por tareas comunitarias en Argentina. Ahora, resta que la Justicia brasileña lo formalice y establezca una fianza. Según sus abogados, Carla Junqueira y Sebastián Robles, la resolución podría llegar en cuestión de días.
Pero la tensión judicial rápidamente se trasladó al plano mediático. Tras la audiencia, Páez salió en vivo en el programa de Feinmann en A24 y protagonizó un duro cruce con el conductor.
Ante la pregunta sobre qué aprendizaje le dejó la experiencia, la abogada apuntó directamente contra el periodista: “No soy racista. Vos, Feinmann, me matás por Twitter”, lanzó, en referencia a las críticas que recibió durante estos meses.
Lejos de retroceder, redobló la apuesta y acusó al conductor de haber tenido expresiones polémicas en el pasado: “Me sorprende que me ataques así”, sostuvo.
Feinmann respondió de inmediato y negó esas afirmaciones. “Si pediste perdón, es porque te equivocaste”, replicó, y agregó: “No podés en Brasil decirle mono a alguien ni hacer ese gesto”.
El intercambio subió de tono en cuestión de segundos, con acusaciones cruzadas y sin que ninguna de las partes cediera en su postura. Páez insistió en que no es racista y aseguró que las declaraciones del periodista están registradas en redes y archivos televisivos.
Mientras tanto, la definición judicial sigue pendiente. El futuro inmediato de la abogada depende ahora de la decisión del juez brasileño: si homologa el acuerdo, podrá regresar al país; si no, el proceso podría extenderse.
El caso, que ya tenía impacto internacional, sumó así un nuevo frente: el mediático. Y dejó en evidencia que, más allá del desenlace judicial, la discusión pública recién empieza.
