23 marzo, 2026

El empleo desplazó a la inflación como principal preocupación y los números lo explican

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Medio millón de trabajadores salieron del sistema laboral registrado entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, según el SIPA. El sector privado, el público y el monotributo social concentran las mayores caídas, en un contexto donde el desempleo ya preocupa más que la inflación.

Por Alejo Pombo

El empleo se convirtió en la principal preocupación de los argentinos, desplazando a la inflación del primer puesto por primera vez en años, según el Termómetro Ciudadano de la consultora Opinaia. La desocupación lidera el ranking con un 56%, seguida por la pobreza (51%), la corrupción (49%), la inseguridad (48%) y la inflación (44%).

Los números justifican la alarma. La tasa de desocupación trepó al 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, alcanzando a casi 1,7 millones de personas según el INDEC, con una suba de 1,1 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior. Pero el dato más contundente surge del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA): entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, medio millón de trabajadores salieron del sistema laboral registrado, una caída del 4% en dos años de gestión.

Cuando Javier Milei asumió la presidencia, los trabajadores en blanco sumaban 13.365.678. A diciembre de 2025 eran 12.865.096. El desglose por modalidad ocupacional revela que la caída golpeó con distinta intensidad a cada sector. El sector privado perdió 189.845 puestos registrados, el público 78.617 y las casas particulares 15.065. La baja más pronunciada, sin embargo, se registró en el monotributo social, que se desplomó en 384.392 trabajadores. En sentido contrario, los monotributistas regulares sumaron 152.449 y los autónomos crecieron en 14.888, las únicas categorías que mostraron variación positiva en el período.

El cuadro refleja una transformación en la composición del mercado laboral: mientras caen las formas más vulnerables y dependientes del empleo registrado, crece levemente el segmento independiente, aunque sin compensar la magnitud de las pérdidas.

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