Irán amplía sus ataques en Medio Oriente y amenaza a EE.UU.: “No estarán a salvo en ningún lugar”

Por Alejo Pombo
En el tercer día de conflicto abierto tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, Teherán amplió su ofensiva regional y lanzó misiles y drones contra múltiples objetivos en el Golfo Pérsico, mientras endureció su retórica contra Washington.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que Estados Unidos “ya no estará a salvo en ningún lugar del mundo”. A través de un comunicado atribuido a la Fuerza Quds —su unidad de operaciones exteriores— sostuvo que no descansará “hasta que el enemigo sea derrotado” y que sus adversarios no estarán seguros “ni siquiera en sus propios hogares”.
La amenaza se conoció luego de nuevas acusaciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre un presunto plan clandestino vinculado al enriquecimiento de uranio.
Objetivos militares y civiles
Según reportes oficiales iraníes, la ofensiva no se limitó a bases militares estadounidenses ni a territorio israelí. Los ataques habrían alcanzado refinerías, plantas de gas, puertos, aeropuertos y edificios civiles en países como Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Baréin, entre otros.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, condenó los bombardeos previos sobre escuelas y hospitales y afirmó que “Irán no se quedará callado ni cederá ante estos crímenes”.
En paralelo, los Guardianes anunciaron supuestos ataques contra oficinas del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, versión que fue desmentida por el Gobierno de Israel.
Impacto regional y económico
La expansión de los ataques provocó cancelaciones masivas de vuelos en varios aeropuertos del Golfo y generó una inmediata reacción en los mercados energéticos, con fuertes subas en los precios internacionales del petróleo y el gas.
En un comunicado conjunto, Estados Unidos y seis Estados árabes calificaron la ofensiva como una “peligrosa escalada” que amenaza la estabilidad regional y advirtieron que “atacar a civiles y Estados no combatientes es un comportamiento imprudente”.
La escalada se produce tras la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei, en los bombardeos del sábado, un hecho que modificó el equilibrio interno del poder en la república islámica y profundizó la incertidumbre geopolítica.
