Los controladores anunciaron paros para el cierre de las vacaciones
Tras finalizar la conciliación obligatoria sin acuerdo con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), el gremio ATEPSA iniciará un cese de actividades programado. Las medidas afectarán las autorizaciones de despegue y la recepción de planes de vuelo en franjas horarias específicas. El cronograma impactará de lleno en el recambio turístico y el inicio de clases, aunque se mantendrán las excepciones para vuelos sanitarios, humanitarios y de emergencia.

Por Alejo Pombo
El conflicto aeronáutico suma un nuevo capítulo de tensión justo cuando miles de argentinos planean su regreso tras el receso estival. ATEPSA notificó formalmente que, al haberse agotado las instancias de diálogo, se activará un plan de lucha que paralizará de forma intermitente las operaciones de tierra en todo el territorio nacional.
La medida de fuerza consiste en la restricción de autorizaciones para aeronaves y vehículos en tierra, lo que significa que ningún avión podrá despegar durante las ventanas horarias estipuladas, salvo aquellos en situación de emergencia. «No se recibirán ni se transmitirán planes de vuelo», advirtieron desde el sindicato, subrayando que la falta de una «respuesta integral» por parte de la patronal los obligó a retomar las acciones directas.
El impacto será progresivo: comenzará el jueves 26 con una afectación total de tres horas por la tarde y culminará el lunes 2 de marzo con una paralización durante la primera mañana, afectando el horario pico de los vuelos corporativos y el inicio de la semana laboral. El gremio realizará una asamblea general este martes para ratificar los pasos a seguir, mientras las aerolíneas ya comienzan a evaluar reprogramaciones para evitar que los pasajeros queden varados en las terminales.
