Trump ordenó otra ofensiva militar sobre objetivos iraníes

Estados Unidos lanzó este miércoles una nueva ofensiva aérea sobre Irán y profundizó la escalada militar en Medio Oriente, en medio de crecientes tensiones con el régimen de Teherán. El Comando Central estadounidense (CENTCOM) confirmó que se trató de ataques “de autodefensa” ordenados por el presidente Donald Trump contra “múltiples objetivos” iraníes.
Según informó el Pentágono, las operaciones comenzaron a las 17:15, hora del este de Estados Unidos, y tuvieron como objetivo instalaciones vinculadas a la defensa y operaciones militares iraníes. La ofensiva representa el segundo ataque consecutivo de Washington sobre territorio iraní en menos de 48 horas.
Poco después del anuncio oficial, medios estatales iraníes reportaron explosiones en las ciudades de Sirik y Minab, ubicadas en la provincia de Hormozgán, cerca del estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo.
Además, autoridades iraníes confirmaron la activación de sistemas de defensa aérea en Asaluyeh, un importante polo energético donde funcionan refinerías y complejos petroquímicos. Hasta el momento, Teherán aseguró que no se registraron daños en esas instalaciones.
Horas antes de los bombardeos, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, había anticipado una ofensiva militar durante una visita al cuartel general del CENTCOM en Tampa, Florida. “El régimen persa tiene la oportunidad de llegar a un acuerdo, pero no lo ha hecho”, afirmó el funcionario.
La nueva operación militar ocurre luego del derribo de un helicóptero estadounidense en las inmediaciones del estrecho de Ormuz, hecho que la Casa Blanca atribuyó a Irán y que aceleró la respuesta militar de Washington.
En paralelo, crece la preocupación internacional por una posible ampliación del conflicto en la región. Distintos medios internacionales informaron que Irán respondió en las últimas horas con ataques y amenazas sobre posiciones vinculadas a Estados Unidos en Bahréin, Kuwait y Jordania, mientras continúan deteriorándose los intentos diplomáticos para alcanzar una tregua.
El estrecho de Ormuz se mantiene como uno de los puntos más sensibles del conflicto debido a su relevancia estratégica para el comercio global de petróleo y gas. Analistas internacionales advierten que una interrupción prolongada en la zona podría impactar sobre los precios internacionales de la energía y profundizar la inestabilidad regional.
