18 junio, 2024

«Todavía no caí de que estaba con una bestia en mi casa»

La madre de Florencia Di Marco, la niña de 12 años violada y estrangulada la semana pasada en la ciudad de San Luis, dijo que su pareja, a quien hoy le dictaron la prisión preventiva por el crimen, es “una bestia” que “se drogaba” y la golpeaba, y que cree que también suministraba estupefacientes al resto de la familia para que nadie advirtiera lo que le hacía a su hija.

La madre de Florencia Di Marco, la niña de 12 años violada y estrangulada la semana pasada en la ciudad de San Luis, dijo que su pareja, a quien hoy le dictaron la prisión preventiva por el crimen, es “una bestia” que “se drogaba” y la golpeaba, y que cree que también suministraba estupefacientes al resto de la familia para que nadie advirtiera lo que le hacía a su hija.

Por su parte, la jueza en lo penal de San Luis, Virginia Palacios, procesó esta tarde como único imputado al padrastro de la víctima, Lucas Matías Gómez (32), y lo envió al complejo penitenciario local.

“No puedo creer que tenía a un loco, a una bestia en mi casa”, dijo esta mañana a la prensa Carina Di Marco, madre de la niña asesinada, en referencia a Gómez, con quien tiene tres hijos, uno de ellos, una beba que nació pocas horas antes del crimen de Florencia.

La mujer pidió que su pareja “pague por lo que hizo y no salga nunca más” de prisión y detalló que cuando la Policía allanó su casa secuestró sábanas, ropa de su hija, de Gómez y varios CD’s de “pornografía” que ella “no sabía que existían”.

Carina admitió que sabía que Gómez “se drogaba”, aunque “nunca” lo hizo frente a ella o sus hijos, y en ese sentido dijo creer que el hombre los drogaba a ella y a sus hijos con pastillas para evitar que advirtieran que le hacía daño a Florencia.

“Una noche tuve que comprar una pizza y mientras comíamos, de repente, empezamos a tener mareos, mis hijos se caían cuando se levantaban de la silla, yo también, embarazada, y Florencia también”, relató.

“Los ayudo a los niños a acostarse y en un instante quedé dura. A él no le había pasado nada. A la mañana siguiente Florencia se despierta como que le habían hecho algo y me dice ‘mami tuve un sueño feo, soñé que un hombre me ahorcaba’”, recordó Carina, quien advirtió en ese momento que su hija tenía un chichón en la cabeza.

La mamá de la víctima contó luego que la madrugada del miércoles último, cuando su hija desapareció y mientras ella estaba internada porque había dado a luz, Gómez la llamó a la clínica a las 3 de la madrugada para decirle si quería que le llevara ropa.

“Para mí fue en ese momento que le quitó la vida, obviamente”, afirmó la mujer y, por último, señaló que su pareja la golpeó varias veces, incluso cuando estaba embarazada, y que cuando se enojaba le rompía todas sus cosas.

“Voy a poner un abogado para mi hija, para que ese monstruo se hunda, que termine donde está y nunca salga”, concluyó.

En tanto, la jueza Palacios procesó a Gómez como autor de los delitos de “abuso sexual con acceso carnal, doblemente agravado por la calidad de guardador y el aprovechamiento de la situación de convivencia preexistente, en concurso real con homicidio agravado criminis causa, por perpetrarse con alevosía y mediar circunstancias de violencia de género”.

La propia magistrada indicó que al momento de resolver la situación procesal del acusado -que ayer se había negado a declarar en su indagatoria- y definir la calificación legal se “se tomó en cuenta que era la única persona al cuidado de la menor en el momento que ocurrió el hecho”.

Sobre las pruebas contra el acusado, la magistrada remarcó “el testimonio de cuatro personas” que ubicaron a Gómez el miércoles pasado, entre las 3 y las 6, “en el lugar de hallazgo del cuerpo”, el reconocimiento del auto del hombre por los mismos testigos, los videos de un peaje cercano a la capital puntana que registró el paso de dicho vehículo y las declaraciones de docentes de la escuela a la que iba la niña y que indicaron que ésta no fue ese día al establecimiento.

Palacios destacó la importancia de esos cuatro testigos ya que vieron pasar como el Renault Megane negro de Gómez golpeó contra un badén, lo que produjo la rotura del cárter, y cuando se realizaron los peritajes al auto se encontró bajo la alfombra del baúl la pieza en cuestión.

La jueza también destacó las imágenes de las cámaras de seguridad ubicadas en el descampado donde se encontró la mochila de la víctima y que registraron que “el vehículo del imputado pasó dos veces el día del crimen, a las 10 y a las 10:12”, mientras que “a las 10:52 pasó la vecina que encontró” dicha pertenencia de la niña.

Palacios citó, además, los peritajes del Departamento Delitos Complejos de la Procuración General de San Luis, sobre teléfonos celulares del sospechoso que arrojaron que desde el 19 al 22 de marzo hubo, de acuerdo al historial de navegación en Internet, 415 visitas a páginas de pornografía gay.

Este peritaje estableció, a su vez, que Gómez pudo haber cometido el crimen entre las 3 y las 6 del miércoles último.

Para la magistrada “todo conduce que la menor salió con vida de su hogar y que fue en la localidad de Saladillo donde se habrían consumado ambos delitos”.

Por otro lado, los restos de Florencia fueron inhumados ayer en la localidad de San Martín de Mendoza, en el Cementerio Parque Municipal La Paz de los Olivos, tras ser velados en la sala funeraria Milio.