Tensión en Neuquén: EE.UU. amenazó con revocar visas por un acuerdo con Huawei
Estados Unidos advirtió a directivos de CALF que sus visas podrían ser revocadas por el vínculo con Huawei. La cooperativa neuquina pidió que cualquier objeción sea presentada por canales oficiales y defendió su infraestructura multiproveedor. El conflicto expone la disputa entre Washington y Beijing por sectores estratégicos argentinos.

La Embajada de Estados Unidos en Argentina advirtió a directivos de CALF sobre una posible revocación de sus visas por el vínculo comercial de la cooperativa neuquina con la tecnológica china Huawei. La disputa se centra en el desarrollo de infraestructura de conectividad en Neuquén, una provincia estratégica por su cercanía con Vaca Muerta y sus recursos energéticos.
La advertencia fue transmitida en julio a través de mensajes de WhatsApp recibidos por un gerente de la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF). Según denunció la entidad, el funcionario estadounidense consultó si existía la posibilidad de cancelar el proyecto y planteó que la cooperativa había «traspasado los límites».
Ante esa situación, CALF decidió responder por canales institucionales. El 29 de julio envió una nota al embajador estadounidense Peter Lamelas, con copia a la Cancillería argentina, para solicitar que se confirmara, rectificara o precisara si los mensajes representaban una posición oficial de Washington y si existían objeciones técnicas concretas al proyecto.
La Embajada estadounidense no negó la existencia de las comunicaciones. Un vocero sostuvo que no realiza comentarios sobre gestiones diplomáticas privadas y recordó que, para el gobierno de Donald Trump, el ingreso a Estados Unidos constituye un privilegio y no un derecho.
El embajador Lamelas, por su parte, defendió la posición de Washington y explicó que el planteo está relacionado con cuestiones de seguridad estadounidense frente a la expansión de Huawei, particularmente en una zona considerada estratégica por sus recursos energéticos.
CALF respondió que, si existen cuestionamientos técnicos o de seguridad sobre su infraestructura, espera recibirlos por escrito y mediante los canales institucionales correspondientes. También puso sus proyectos a disposición de los organismos técnicos argentinos que pudieran intervenir.
La cooperativa negó además que se trate de una infraestructura exclusivamente china. Explicó que su red es multiproveedor y combina electrónica de red de Huawei con servidores HPE y equipamiento de energía APC y Eaton, de Estados Unidos; sistemas UPS de ABB, de origen suizo; y routers MikroTik, de fabricación europea.
El vínculo con Huawei no es nuevo. En octubre de 2024, CALF anunció el inicio de su red de fibra óptica Calfibra y confirmó una alianza estratégica con la empresa china para incorporar equipamiento electrónico.
La relación se profundizó durante 2025. En julio de ese año, autoridades de CALF recibieron en Neuquén al CEO regional de Huawei y analizaron la expansión de Calfibra, la infraestructura digital y proyectos de conectividad vinculados al desarrollo energético de la provincia.
La cooperación continuó este año. El 6 de julio de 2026, CALF informó que su presidente, Marcelo Severini, mantuvo una reunión con un ejecutivo de Huawei para analizar proyectos vinculados con el desarrollo de una ciudad inteligente.
El conflicto se produce en un contexto de creciente disputa entre Washington y Beijing por la influencia tecnológica y económica en América Latina. Para Estados Unidos, Huawei representa un riesgo para su seguridad nacional, mientras que China cuestiona las restricciones que Washington intenta imponer a empresas de su país.
La controversia también expone la posición delicada de Argentina. El gobierno de Javier Milei mantiene un fuerte alineamiento político con Estados Unidos, pero al mismo tiempo sostiene vínculos económicos estratégicos con China. Esta misma semana, el Banco Central renovó el acuerdo de intercambio de monedas con Beijing por 130.000 millones de yuanes, equivalentes a unos US$19.500 millones.
Desde CALF remarcaron que sus decisiones comerciales se toman dentro de los órganos establecidos por su estatuto y la legislación argentina. La cooperativa sostuvo que no busca tomar partido en la disputa entre las dos potencias, sino adquirir tecnología según criterios de calidad, precio, financiamiento y prestación del servicio.
El caso deja así un interrogante que trasciende a la propia cooperativa: hasta dónde llegará la presión de Estados Unidos sobre empresas argentinas que decidan incorporar tecnología china en sectores considerados estratégicos y cuál será la respuesta del Gobierno frente a esa disputa.
