Por Alan Fox

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que iba a «incrementar tanto la fuerza como el ritmo de los ataques» en Gaza. «Si quiere una escalada, estamos preparados», respondió el líder de Hamas Ismael Haniyeh.

El Ejército israelí lanzó ayer más bombardeos en la Franja de Gaza luego de que milicianos palestinos dispararan cohetes hacia Israel en una escalada que ya dejó tres israelíes y 28 palestinos muertos, incluidos diez chicos, desatada por una ola de violencia en Jerusalén. Ayer, primero dos mujeres israelíes murieron cuando cohetes lanzados desde Gaza cayeron en una zona residencial de la ciudad costera de Ashkelon, informó el servicio de socorristas de Israel.

Más de 60 israelíes resultaron heridos en otros ataques similares.

Horas después, la Policía israelí informó que una tercera mujer falleció en la localidad de Rishon Letzion, cerca de Tel Aviv, por el impacto de otro cohete lanzado desde la Franja de Gaza, según la agencia de noticias AFP.

Ya con la muerte de las dos primeras mujeres, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió que iba a «incrementar tanto la fuerza como el ritmo de los ataques» en Gaza contra los grupos islamistas palestinos Hamas, que gobierna en la región, y Yihad Islámica.

«Hamas recibirá ahora golpes que no esperaba», dijo. La respuesta de Hamas no se hizo esperar. «Si (Israel) quiere una escalada, estamos preparados y si quiere detenerse también estamos listos», amenazó el líder del movimiento islamista en Gaza, Ismael Haniyeh, y exigió que las fuerzas israelíes se retiren de la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén, sede de dos importantes mezquitas para el mundo islámico y el epicentro en los últimos días de la escalada de represión y enfrentamientos entre israelíes y palestinos.

Pero la violencia no se limita ni siquiera a esos dos territorios, Gaza y Jerusalén. El lunes, un palestino ciudadano israelí fue asesinado a tiros por un colono judío israelí en medio de protestas en la ciudad de Lod, una de las ciudades de mayoría palestina más importante de Israel; mientras que el Ministerio de Salud del Gobierno palestino en la ocupada Cisjordania informó ayer que un palestino murió y otro resultó herido por disparos de soldados israelíes cerca de la ciudad de Naplusa. En medio de una escalada que hace temer lo peor en la región, Egipto anunció que estaba tratando de mediar un alto el fuego, pero el ciclo de violencia parecía estar tomando demasiado impulso.

Incluso antes de las dos primeras muertes israelíes, el Ejército dijo que se enviarán refuerzos a la frontera entre Gaza e Israel y el ministro de Defensa israelí ordenó la movilización de 5.000 reservistas, todas señales de una campaña más amplia por delante. Los ataques en Gaza continuarán «las próximas horas o los próximos días», dijo el ministro de Defensa israelí, Benny Gantz. El fuego cruzado llegó luego de varios días de los peores enfrentamientos en Jerusalén entre palestinos y policías y colonos israelíes desde 2017, justo en coincidencia con el mes sagrado islámico de Ramadán, dedicado al ayuno y la oración.

Más de 550 palestinos resultaron heridos desde el viernes pasado en los choques en la Ciudad Vieja de Jerusalén este, la antigua ciudadela amurallada que alberga algunos de los lugares más sagrados del islam, el judaísmo y el cristianismo.

La actual ola de violencia, al igual que otras anteriores, incluyendo las dos Intifadas o levantamientos palestinos contra la ocupación israelí, se vio alimentada por la disputa en torno a la soberanía de Jerusalén, uno de los asuntos más calientes del largo conflicto.

Israel capturó los territorios palestinos de Cisjordania, Gaza y Jerusalén este en una guerra en 1967 y luego se anexionó esa parte de mayoría palestina de la ciudad. Los palestinos quieren fundar un Estado en Cisjordania y Gaza con capital en Jerusalén este.

Miles de palestinos ciudadanos de Israel marcharon la noche del lunes por varias ciudades del país para denunciar la represión de las fuerzas de seguridad israelíes, en una de las mayores manifestaciones en años de la minoría palestino-israelí. Israel lanzó tres grandes ofensivas contra Hamas en Gaza desde que el grupo islamista tomó el control de la región con costa al mar Mediterráneo, que está separada de Cisjordania, donde queda Jerusalén, por el territorio del Estado de Israel.

Recientes olas de violencia terminaron luego de algunos días de bombardeos cruzados, por lo general gracias a la mediación de Egipto o de Qatar. Desde que comenzaron las hostilidades transfronterizas, milicianos de Gaza lanzaron más de 500 cohetes contra Israel, dijo ayer el Ejército israelí.

El Ministerio de Salud de Gaza dijo ayer que 28 palestinos, entre ellos diez niños, murieron en los bombardeos de Israel contra el enclave y que otras 152 personas resultaron heridas. Un vocero del Ejército israelí dijo a periodistas que 16 de los muertos en Gaza eran milicianos de grupos armados palestinos, entre ellos el movimiento islamista Hamas, que gobierna en la región costera.