Sociedades digitales, IA y menos controles: la apuesta oficial
El Gobierno enviará al Congreso una nueva Ley General de Sociedades que busca reducir regulaciones, digitalizar por completo la actividad empresarial y reconocer figuras vinculadas a la inteligencia artificial y la tecnología blockchain. Sturzenegger la define como una de las reformas más profundas del régimen societario argentino en décadas.

El Gobierno nacional enviará este viernes al Congreso el proyecto de nueva Ley General de Sociedades, una iniciativa impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que busca modernizar el régimen societario vigente y adaptar la normativa a las nuevas formas de organización empresarial, la digitalización y la economía basada en tecnología.
El anuncio fue realizado por el vocero presidencial, Manuel Adorni, quien confirmó el ingreso de la propuesta al Parlamento como parte de la nueva agenda legislativa que impulsa la Casa Rosada en los meses previos al inicio de la campaña electoral de cara a las elecciones de medio término.
Según explicó Sturzenegger, la reforma reemplazará aspectos centrales de la legislación vigente desde la década de 1970 y apunta a otorgar mayor autonomía a los socios, reducir la intervención estatal y simplificar la creación y funcionamiento de empresas.
“Nos mueve de un régimen rígido y anacrónico, construido sobre la desconfianza al sector privado, a un marco moderno basado en la autonomía, la libertad y la desregulación”, sostuvo el funcionario.
Los cinco cambios centrales del proyecto
1. Mayor libertad para organizar sociedades
La iniciativa establece que las disposiciones de la ley tendrán carácter supletorio, otorgando mayor peso a lo que acuerden los socios en los estatutos.
De esta manera, la organización interna de las empresas quedará principalmente definida por los propios accionistas y no por regulaciones estatales. Además, los organismos registrales no podrán imponer restricciones que no estén expresamente previstas por la ley.
2. Menos requisitos para definir el objeto social
Otro de los cambios relevantes elimina la obligación de que las actividades de una empresa mantengan relación entre sí.
El proyecto permite que el objeto social sea amplio y abarque múltiples actividades. Incluso, prevé que, si el estatuto no especifica un objeto determinado, la sociedad podrá desarrollar cualquier actividad lícita.
Desde el Gobierno sostienen que la medida reducirá trámites burocráticos y facilitará la adaptación de las compañías a nuevos negocios y mercados.
3. Arbitraje y derecho extranjero para resolver conflictos
La propuesta habilita a las sociedades a pactar que eventuales conflictos internos sean resueltos mediante arbitraje privado o incluso bajo normas de derecho extranjero o mercantil internacional.
Según Sturzenegger, este esquema busca acercar la legislación argentina a modelos utilizados en centros financieros y empresariales internacionales como Dubái o Singapur, donde las partes pueden elegir el marco legal aplicable a determinadas controversias.
4. Digitalización total de las empresas
La reforma incorpora herramientas para que la gestión societaria pueda realizarse íntegramente en formato digital.
Entre las novedades figuran la utilización de domicilios electrónicos, libros societarios digitales, asambleas remotas, constitución de sociedades mediante firma digital o electrónica y la creación de legajos empresariales digitales de acceso público.
El objetivo es eliminar progresivamente la documentación en papel y agilizar los procesos administrativos.
5. Reconocimiento legal para sociedades automatizadas y DAO
Uno de los puntos más innovadores del proyecto incorpora nuevas figuras jurídicas vinculadas a la economía digital.
La iniciativa regula las denominadas «Sociedades Automatizadas», que podrán operar mediante algoritmos o sistemas de inteligencia artificial, y las DAO (Organizaciones Autónomas Descentralizadas), estructuras basadas en tecnología blockchain y gobernadas mediante tokens digitales.
Ambas figuras contarían con personalidad jurídica propia y responsabilidad limitada, un aspecto que hasta ahora no estaba contemplado expresamente en la legislación argentina.
La estrategia legislativa del Gobierno
El envío de la nueva Ley General de Sociedades forma parte de una batería de proyectos que el oficialismo busca instalar en el Congreso durante las próximas semanas.
La iniciativa se suma a las propuestas sobre el denominado Súper RIGI, modificaciones al etiquetado frontal, regulación del lobby y medidas vinculadas a la ludopatía, que fueron anticipadas recientemente por el Gobierno.
Mientras tanto, los principales operadores legislativos de La Libertad Avanza ya iniciaron conversaciones con bloques aliados y sectores dialoguistas para reunir los apoyos necesarios que permitan avanzar con el tratamiento parlamentario de la reforma.
