15 junio, 2024

San Luis: Segundo día del paro de transporte público

La conducción nacional de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que lidera Roberto Fernández, cumple este jueves con la segunda jornada del paro de 48 horas en las provincias que adhirieron en demanda del cobro del aumento salarial ya acordado, según informó el gremio.

Por Gabriel Rodriguez

En las ciudades de la provincia la medida de fuerza se notó tanto en la jornada de este miércoles como durante este jueves.

La conducción nacional de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que lidera Roberto Fernández, cumple este jueves con la segunda jornada del paro de 48 horas en las provincias que adhirieron en demanda del cobro del aumento salarial ya acordado, según informó el gremio.

La medida de fuerza -que afecta a las líneas de transporte urbano de pasajeros en el interior del país- no comprende al Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA) ni tampoco a las provincias de Río Negro, Chaco y La Rioja, donde se alcanzaron acuerdos con empresarios locales.

En el resto del país, los choferes de colectivos iniciaron en el primer minuto del miércoles un paro de actividades que se extenderá hasta la medianoche de este jueves, ante «el fracaso de las negociaciones salariales con la federación empresaria del interior del país (Fatap)» en la cartera laboral de la Avenida Callao 114, según dijo Fernández.

El dirigente gremial sostuvo que se agotaron todas las instancias de negociación previas para «no perjudicar a los 9 millones de usuarios que a diario utilizan los servicios», aunque afirmó que los empresarios «niegan el acuerdo y no abonan el aumento».

«La UTA luchará por la efectivización de la mejora salarial a los trabajadores del interior y adoptó por ello medidas de acción gremial. El sindicato exige el cumplimiento del acuerdo, de la misma manera que realizó en su momento gestiones estatales para consensuar el incremento de los haberes para el personal del AMBA», detalló el sindicalista en un comunicado.

También, sostuvo la necesidad de que se cumpla la premisa de «igual remuneración por igual tarea» para los trabajadores del interior del país, y exigió «un mayor compromiso y participación de los gobernantes y de la cartera de Interior, que en definitiva son los que deben enfocarse en la resolución definitiva del conflicto».