Rusia dijo hoy que considerará a la senadora Jeanine Áñez como mandataria provisional de Bolivia, aunque mantiene su postura de que las acciones que llevaron a la dimisión de Evo Morales «equivalieron a un golpe de Estado».

«Nos dimos cuenta de que, cuando fue nombrada para este cargo, no había quórum pleno en el Parlamento, por lo que vemos aquí algunos puntos que, por supuesto, tenemos en cuenta», dijo el vicecanciller ruso, Serguei Riabkov, de visita en Brasil.

«Pero está claro que será percibida como la presidenta interina de Bolivia hasta que la cuestión de un nuevo presidente se resuelva a través de elecciones», agregó Riabkov ante periodistas en Brasilia.

«Esto nos recuerda una vez más que ciertas fuerzas utilizan métodos que van más allá de las normas legales para resolver sus propios problemas políticos», subrayó el diplomático, citado por la agencia de noticias rusa Ria Novosti.

Los resultados de las elecciones presidenciales del 20 de octubre en Bolivia desencadenaron una oleada de protestas que desembocaron en la dimisión de Morales, acusado por la oposición de presunto fraude en los comicios.

El líder indígena, al frente del país desde 2006, dimitió el 10 de noviembre cediendo a las violentas protestas y la petición expresa por parte de la Policía y las Fuerzas Armadas.

El martes pasado, la senadora opositora Áñez, de 52 años, asumió la Presidencia interina de Bolivia, en una sucesión sin acuerdo parlamentario aunque avalada por el Tribunal Constitucional que abrió las puertas a unas elecciones generales a corto plazo.

Desde su exilio en México, Morales calificó la autoproclamación de Áñez de «golpe artero y nefasto» y «asalto al poder del pueblo».