23 junio, 2024

Procesan a policías por secuestro coactivo, apremios ilegales y robo de droga

Cuatro de los cinco policías acusados por secuestro coactivo y apremios ilegales durante un operativo antidroga en la provincia de San Luis fueron procesados por la Justicia Federal, mientras que el restante quedó con falta de mérito, informaron hoy fuentes judiciales.

Cuatro de los cinco policías acusados por secuestro coactivo y apremios ilegales durante un operativo antidroga en la provincia de San Luis fueron procesados por la Justicia Federal, mientras que el restante quedó con falta de mérito, informaron hoy fuentes judiciales.

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Así lo informó a Télam el fiscal de la causa, Christian Rachid, quien explicó que con esta decisión la investigación sigue su curso junto a la apelación de la excarcelación, que se les otorgó a los ahora procesados, el 19 de agosto último.

El oficial principal Pablo Colautti, el inspector Guillermo Lemos, el oficial Williams Díaz y los auxiliares Silvio Coria y Sergio Giandinotto -éste último con falta de mérito- fueron liberados por el juez de la causa “a pesar de la gravedad de la imputación que conlleva una pena de 10 años de prisión”, apuntó Rachid.

“Esto –aclaró- implica un riesgo procesal enorme porque ante tan grave acusación es lógico que intenten profugarse y siendo policías, en libertad, además pueden entorpecer mi investigación”, indicó el fiscal puntano al considerar que esa medida es “un error” en la causa.

El jefe de la Policía de la provincia San Luis, comisario general (RE) Juan Páez, pasó a disponibilidad a los policías el 11 de agosto último, acusados de robar droga y dinero en un operativo en el que participó la Brigada de Investigaciones con sede en Villa Mercedes, a 92 kilómetros de la ciudad capital.

Fuentes judiciales dijeron que los policías están acusados de haberse apoderado de más de veinte kilogramos de droga y una suma aún no precisada de dinero, además de fraguar una importante cantidad de operativos y cometer apremios ilegales contra dos de las víctimas.

La causa se inició en enero de 2015 cuando al ciudadano Federico Giménez se le hallaron estupefacientes durante un operativo «pero los policías que entonces realizaron el procedimiento, que son los que ahora están procesados, no declararon la verdadera cantidad que habían secuestrado y cometieron otras graves irregularidades», aseveró Rachid.

El funcionario judicial añadió que con el aporte de varios testigos se comprobó que en esos procedimientos los efectivos ahora procesados habían secuestrado treinta panes de marihuana «pero en las actas hicieron figurar únicamente cinco y omitieron además poner que habían incautado dinero, pastillas de LSD y un arma calibre 22»