Perú vive horas de máxima tensión por una elección histórica
Keiko Fujimori mantiene una mínima ventaja sobre Roberto Sánchez en el balotaje presidencial de Perú. Con más del 98% de las actas procesadas, el resultado final dependerá ahora de los recuentos y de las mesas observadas por la Justicia electoral.

La segunda vuelta presidencial en Perú continúa abierta y marcada por una extrema paridad. Con el 98,25% de las actas procesadas, la candidata conservadora Keiko Fujimori aventaja por apenas 1.303 votos al postulante de izquierda Roberto Sánchez, según los últimos datos oficiales difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
Fujimori suma hasta el momento 9.036.046 votos, equivalentes al 50,004% del total computado, mientras que Sánchez alcanza 9.034.743 sufragios, con el 49,996%. La diferencia mínima mantiene en vilo al escenario político peruano y traslada ahora la definición a las actas observadas y los procedimientos de revisión electoral.
De acuerdo con el reporte oficial, sobre un total de 92.766 actas correspondientes al balotaje, solo nueve todavía no fueron incorporadas al escrutinio general. En paralelo, 1.607 actas fueron enviadas a los Jurados Electorales Especiales (JEE) debido a distintas observaciones e impugnaciones registradas durante la jornada electoral.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) confirmó además que recibió 1.579 actas observadas. De ese total, 1.372 ya cuentan con resoluciones oficiales, mientras que el resto continúa bajo revisión administrativa y judicial.
Uno de los puntos centrales del proceso es el recuento de votos en mesas específicas. Hasta ahora, 152 actas fueron derivadas a ese procedimiento y cuatro ya realizaron las audiencias públicas correspondientes. Estas instancias podrían resultar decisivas debido a la escasa diferencia entre ambos candidatos.
Las autoridades electorales remarcaron que el resultado definitivo dependerá de la resolución de las actas observadas y de los eventuales recuentos que aún siguen pendientes. Por ese motivo, no hay una fecha confirmada para la proclamación oficial del ganador.
Tras conocerse los últimos números, Fujimori aseguró haber recibido los resultados con “serenidad y mucha gratitud” y recordó que su rival había manifestado previamente su compromiso de respetar el desenlace electoral.
La elección se desarrolla en un clima de fuerte polarización política y social en Perú, donde el próximo presidente deberá enfrentar una compleja situación económica, conflictos institucionales y una creciente fragmentación del escenario político.
