Nuevos detalles sacuden la causa por el adolescente desaparecido en 1984
La causa por el crimen de Diego Fernández Lima sumó el testimonio de una persona de identidad reservada que aportó detalles sobre una supuesta conversación vinculada al principal sospechoso y a su padre. La Fiscalía intenta verificar la información mientras avanza la investigación por el caso ocurrido en 1984.

La investigación por el crimen de Diego Fernández Lima, el adolescente de 16 años desaparecido en el barrio porteño de Coghlan en 1984, incorporó un nuevo testimonio que podría convertirse en una pieza clave para el avance de la causa. Se trata de la declaración de un testigo de identidad reservada que aportó detalles sobre una presunta conversación vinculada al principal sospechoso, Cristian Graf, y a su padre.
El testimonio fue recibido por el fiscal Martín López Perrando, quien encabeza la investigación abierta tras el hallazgo de restos humanos en una vivienda del barrio de Coghlan. Los restos fueron encontrados en mayo de 2025 durante trabajos de demolición y posteriormente identificados como pertenecientes a Fernández Lima, desaparecido hace más de cuatro décadas.
Según trascendió de la declaración, el testigo afirmó haber escuchado años atrás una conversación en la que se mencionaba la posibilidad de cometer un homicidio y ocultar el cuerpo sin dejar rastros. El episodio habría sido recordado durante una reunión social realizada en 2017, cuando uno de los participantes hizo referencia a un encuentro previo ocurrido en 2011.
De acuerdo con ese relato, una persona habría comentado que un hombre de apellido alemán sostuvo que era posible «matar a alguien y hacerlo desaparecer sin problemas». Para los investigadores, esa referencia podría estar vinculada al padre de Cristian Graf, quien aparece mencionado en distintas líneas de investigación.
El testigo también aseguró que durante aquella conversación se habría hablado de conflictos entre el hijo de ese hombre y un compañero de colegio que supuestamente lo hostigaba. Esa versión es considerada relevante porque coincide con una de las hipótesis que analizan los investigadores sobre el posible móvil del crimen.
La declaración incorporó además un relato mucho más grave, aunque por el momento no corroborado judicialmente. Según el testigo, padre e hijo habrían engañado a Fernández Lima para que concurriera a la vivienda familiar bajo el pretexto de encontrarse con una joven que le interesaba.
Siempre de acuerdo con esa versión, el adolescente habría sido reducido al llegar a la propiedad y posteriormente asesinado dentro de la casa. Los investigadores consideran que se trata de una información que deberá ser contrastada con otras pruebas y testimonios antes de determinar su valor probatorio dentro del expediente.
La causa tomó un giro decisivo luego de que los análisis forenses confirmaran que los restos hallados en el patio de la vivienda pertenecían a Fernández Lima. El descubrimiento permitió reactivar una investigación que permaneció sin respuestas durante décadas.
En paralelo, la Fiscalía trabaja para verificar cada uno de los elementos aportados por el testigo de identidad reservada. Entre otras medidas, intenta determinar si efectivamente existió la joven mencionada en el relato y cuál era la relación entre los estudiantes involucrados.
Por su parte, el juez Ariel Litvack dispuso preservar durante 60 días el sector del jardín donde fueron encontrados los restos humanos. La medida busca garantizar la conservación de posibles evidencias mientras continúan las pericias y tareas de reconstrucción de los hechos.
A más de 40 años de la desaparición de Fernández Lima, la investigación atraviesa uno de sus momentos más trascendentes. Sin embargo, las autoridades remarcan que las nuevas declaraciones forman parte de una hipótesis en análisis y que la responsabilidad penal de los sospechosos deberá determinarse a partir de las pruebas reunidas en el expediente.
